El portavoz del Gobierno regional, Ángel Garrido, ha pedido al alcalde de Rivas Vaciamadrid, Pedro del Cura (Izquierda Unida) y al resto de agentes políticos implicados un "empujón" y un "aporte solidario" para resolver la situación de los cerca de 8.000 vecinos de la Cañada Real que viven en un asentamiento ilegal.
Garrido ha respondido tras la reunión del Consejo de Gobierno a las declaraciones del regidor de Rivas, que sostuvo que el proyecto de urbanizar y dotar de servicios a la Cañada Real, contenido en un borrador, consolidará "la pobreza y la exclusión" de sus habitantes.
Por su parte, el también consejero de Presidencia y Justicia de la región ha defendido hoy que el proyecto para el asentamiento, que se extiende 14,2 kilómetros y afecta a tres municipios (Madrid, Coslada y Rivas Vaciamadrid) pretende acabar con la marginación y no apuntalarla como declaró Del Cura.
Garrido ha recordado que el borrador, de 77 páginas bajo el título "Pacto Regional sobre la Cañada Real",ya ha sido entregado por el comisionado para la Cañada Real, Jose Antonio Martínez Páramo,y que es eso, un borrador, por lo que está abierto a discusión.
El escrito plantea dotar de servicios, desde el asfaltado, al servicio de correos o nuevas líneas de autobuses a la Cañada Real para que ésta quede "integrada en la red urbana consolidada de los municipios".
El Consistorio de Rivas rechaza esta posibilidad y aboga por el desmantelamiento del asentamiento y el realojo de sus vecinos en otros núcleos urbanos.
Para ser aprobado, el borrador debe contar primero con el consenso de los cuatro grupos con representación en la Asamblea de Madrid y Sumar después el acuerdo de los alcaldes de Madrid, Coslada y Rivas Vaciamadrid.
Garrido ha considerado que el de la Cañada Real es un problema complejo que deberá resolverse con la colaboración de todos los grupos políticos, los ayuntamientos y los vecinos y organizaciones de la Cañada.