
Las obras se extenderán hasta la primavera de 2027 y transformarán el viario para mejorar la seguridad peatonal y la conectividad del barrio.
El Ayuntamiento de Madrid arranca este lunes la remodelación de la carretera de Boadilla en el tramo comprendido entre la calle de Carabias y el límite con Pozuelo de Alarcón, en el distrito de Latina. La obra, dotada con 1,7 millones de euros, afectará a 18.162 metros cuadrados y tiene previsto su remate para la primavera de 2027.
El objetivo es transformar este eje para mejorar los recorridos peatonales, ordenar la circulación y el estacionamiento, y reforzar la conexión entre el barrio de Campamento y la Casa de Campo. La nueva configuración sumará 3.981 metros cuadrados adicionales de superficie peatonal y 1.292 más de calzada.
El proyecto contempla la ampliación de aceras y la renovación de pasos de peatones, vados y cruces para adaptarlos a los criterios actuales de accesibilidad. La sección de la vía se modificará para favorecer el calmado del tráfico y facilitar la convivencia entre peatones, transporte público y vehículos privados.
Las zonas de aparcamiento junto a la Casa de Campo serán reordenadas y ampliadas: las 194 plazas actuales pasarán a ser 223, un incremento de 29 nuevas plazas. Además, se instalarán tres nuevos semáforos, se adaptarán los existentes y se colocarán 115 señales verticales para reforzar la seguridad vial.
La actuación también abordará los principales obstáculos para las personas con movilidad reducida. Se corregirán 27 elementos inadecuados y se alcanzarán 40 elementos adaptados, entre plazas reservadas, vados, pasos peatonales y entornos de paradas de autobús.
La remodelación incluye una nueva ordenación del tráfico ajustada a los cambios que traerá el soterramiento de la A-5 y la ejecución del Paseo Verde del Suroeste. Entre las calles de Carabias y Ayllón, la vía contará con dos carriles en sentido único de salida de Madrid. A partir de ese punto, se mantendrá el doble sentido hasta la glorieta de conexión de las carreteras M-502 y M-511, para garantizar el acceso al barrio.
Esta configuración responde a la demanda de tráfico prevista cuando entre en servicio el Paseo Verde del Suroeste, con intensidades estimadas de entre 900 y 1.000 vehículos por hora en los periodos punta. El carril izquierdo quedará reservado para entradas y salidas del barrio; el derecho, para los desplazamientos hacia la glorieta y la circulación del transporte público.
El arbolado experimentará un salto notable. Los 55 árboles actuales darán paso a 188 ejemplares tras la remodelación, lo que supone incorporar 133 nuevos árboles al ámbito. Las plantaciones se distribuirán tanto en el viario como en las zonas verdes vinculadas a las áreas de aparcamiento.
La mejora ambiental se completará con pavimentos permeables, sistemas de drenaje sostenible y nuevas redes de riego. Se sustituirán alrededor de 260 metros de vallado peatonal y se instalarán siete bancos y 54 bolardos. El alumbrado se modernizará con 75 nuevos elementos led que reemplazarán progresivamente las antiguas luminarias de vapor de sodio, reduciendo en 1.190 vatios la potencia instalada.
Durante los primeros días, los trabajos se concentrarán en la ocupación de espacios para acopio de materiales y tareas de señalización. En una primera fase se mantendrá el doble sentido entre la glorieta de la M-502/M-511 y la calle de Claudio Sánchez-Albornoz. La implantación del sentido único obligará a modificar el itinerario de vuelta de la línea 65 de EMT Madrid, que circulará por las calles de Villaviciosa y Carabias para incorporarse después al paseo de Extremadura.
La transformación se integra en la Estrategia del Sur del Ayuntamiento de Madrid, que agrupa actuaciones destinadas a impulsar la renovación urbana, económica y medioambiental de Latina, Carabanchel, Usera, Villaverde, Puente de Vallecas, Villa de Vallecas, Moratalaz, Vicálvaro y San Blas-Canillejas.
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