La Comunidad de Madrid ha concluido la restauración del área de cocinas del Palacio del Infante Don Luis de Boadilla del Monte, situada en el ala este de este edificio histórico. La intervención ha permitido recuperar y consolidar varios espacios originales del inmueble, entre ellos una galería abovedada de doble altura, así como mejorar su conservación y adecuación para el uso cultural y turístico.
El consejero de Cultura, Turismo y Deporte, Mariano de Paco Serrano, ha anunciado hoy la finalización de los trabajos durante una visita al palacio, una construcción tardo-barroca declarada Bien de Interés Cultural en 1975. Según ha señalado, esta actuación, con una inversión cercana a los 400.000 euros, se enmarca en el proceso de recuperación integral del conjunto iniciado en años anteriores y responde a la necesidad de preservar el patrimonio histórico más allá del ámbito de la capital.
Las dependencias restauradas incluyen un amplio espacio abovedado de doble altura, en el que se han recuperado los acabados interiores y se ha instalado un pavimento del que carecía hasta ahora. La actuación ha permitido también consolidar los muros de la galería, reformar las carpinterías históricas del siglo XVIII siguiendo el modelo original y reabrir dos puertas hacia el jardín que, con el paso del tiempo, habían sido transformadas en ventanas.
Asimismo, se han acondicionado las estancias anexas a la antigua cocina, conectadas con la escalera del inmueble, con el objetivo de mejorar la coherencia funcional y arquitectónica del conjunto. Durante la ejecución de las obras se han realizado estudios arqueológicos que han permitido constatar la existencia de galerías subterráneas destinadas al abastecimiento y al saneamiento del Palacio, un hallazgo que aporta nueva información sobre el funcionamiento histórico del edificio.
Esta intervención se suma a otras actuaciones desarrolladas en los últimos años en el Palacio del Infante Don Luis y su entorno. En 2021 se llevaron a cabo trabajos en el lienzo exterior de la tapia del antiguo convento, que incluyeron la restauración de un panel cerámico con el escudo de la antigua Diputación de Madrid y el nombre de la localidad. Un año después, en 2022, se rehabilitó la cocina histórica del Palacio, un gran espacio abovedado presidido por una chimenea, recuperando los paramentos verticales, los acabados de la cubierta y el pavimento original de piedra.
Desde 2013, las actuaciones de recuperación han sido progresivas y han afectado tanto al edificio principal como a sus jardines y espacios anexos. Entre ellas figuran la rehabilitación de las huertas históricas, el estanque y la noria, la restauración de la capilla, la recuperación del Gallinero y la Casa de Aves y, más recientemente, la intervención en la escalera principal del Palacio.
El actual Palacio del Infante Don Luis es el resultado de la transformación de una edificación anterior conocida como el Palacio de las Dos Torres, construida en varias fases desde el siglo XVII por los señores de la villa. El inmueble fue adquirido en 1761 por el Infante Don Luis de Borbón, hermano menor del rey Carlos III, quien encargó su remodelación al arquitecto Ventura Rodríguez.
Entre 1765 y 1776, el Palacio se convirtió en el centro de una Corte ilustrada, configurándose como un complejo señorial que incluía el edificio principal, los jardines y el convento de madres Carmelitas del siglo XVII. Frente a la sobriedad de su trazado exterior, los espacios interiores destacaban por una mayor riqueza decorativa, especialmente en la capilla, que refleja la influencia de la arquitectura barroca romana de la época.