El consejo de administración de la Empresa de Servicios Municipales de Alcorcón (Esmasa) se reúne de nuevo este miércoles para tratar de "desbloquear" el problema de la acumulación de basuras en las calles, después de que se suspendiera este fin de semana el plan urgente de limpieza propuesto por el PP.
En dicha reunión se votarán las tres propuestas hechas por el Comité de Empresa: realizar un contrato de mantenimiento de vehículos; crear un turno de noche, y que el plan urgente de limpieza se haga en tres días, desde la madrugada del jueves al viernes, del sábado al domingo y la siguiente semana.
Así lo ha avanzado la presidenta de Esmasa, Ana Gómez, después de la reunión mantenida con el Comité de Empresa este lunes, de la que asegura que salió "bastante contenta" dado el clima "de cordialidad" y que todos tenían presente "el mismo objetivo: que Alcorcón esté limpio", ha señalado.
Gómez, que fue nombrada presidenta recientemente, se muestra confiada en que los consejeros de la oposición voten a favor de estas medidas, "algunas de las cuales ya habían sido presentadas con anterioridad por el PP y fueron rechazadas", -ha dicho- al ser propuestas por "todos los sindicatos" del Comité de Empresa.
Este nuevo intento de "desbloqueo" llega después de que los problemas de limpieza persistan, ya que el Gobierno municipal (PP) tuvo que suspender "por falta de voluntarios" el Plan de Recogida Urgente y Extraordinario de Limpieza, previsto para el pasado fin de semana.
El operativo, que iba a acometerse en la madrugada del sábado 11 al domingo 12, incluía el uso de 14 camiones, 5 furgonetas y 3 volquetes y, para ello, necesitaba el trabajo de 14 conductores y 33 peones de la empresa, pero sólo se apuntaron diez "voluntarios" para realizar el servicio.
Desde el PP llevan denunciando desde hace semanas que la oposición -PSOE, Ganar, Ciudadanos e IUCM-LV- se limita a "bloquear con sus votos" la gestión de Esmasa, al negarse a otorgar los poderes que reclama la nueva presidenta, que fue designada en noviembre por el alcalde.
Este "bloqueo" se produce desde que todos los partidos de la oposición se negaran entonces a aceptar este nombramiento, acusando al regidor de haber elegido "a dedo" y "fuera de la ley" a Gómez, ya que este tipo de nombramientos "deberían pasar por la Junta General de Esmasa", que a su vez está presidida por el alcalde.