Las fiestas de Alcalá de Henares, que se celebrarán del 23 al 31 de agosto, contarán con un notable aumento de la seguridad, según ha anunciado el Ayuntamiento.
El dispositivo incluirá una mayor presencia policial, más controles y un equipo especializado para monitorizar y detectar grupos y mensajes conflictivos en las redes sociales.
El Plan Especial de Seguridad fue presentado en una Junta Local de Seguridad Extraordinaria, presidida por la alcaldesa Judith Piquet. Este plan incluye un refuerzo significativo de los controles y una mayor presencia policial en las zonas de ocio principales y en el resto de la ciudad durante las festividades.
El operativo de vigilancia será potenciado con la participación de la Policía Local, que desplegará un dispositivo las 24 horas durante todos los días de las fiestas. Además, se contará con la colaboración de otras policías locales y la Policía Nacional, que aportará cerca de 1.100 servicios con todas sus brigadas disponibles.
En los accesos a la ciudad, la Guardia Civil realizará controles de armas y sustancias, mientras que Protección Civil dispondrá de 70 voluntarios diarios. También se implementarán vigilancias dinámicas en zonas susceptibles de concentraciones de personas, como calles cercanas a espacios de conciertos, plazas y parques, para evitar la formación de grupos de botellón. Una Unidad Canina orientada a la detección de estupefacientes complementará estas medidas.
Este año se pondrá un especial énfasis en la prevención. Como novedad, se desplegarán policías con formación en OSINT (Open Source Intelligence) para detectar y anticiparse a grupos conflictivos y bandas violentas que puedan intentar acceder a las zonas más concurridas. Además, se instalarán controles específicos en la estación de Cercanías Central y en La Garena. Policías de ambos cuerpos se centrarán en prevenir hurtos de móviles, carteras, bolsos y objetos de valor en las áreas de mayor afluencia.
En el Recinto Ferial, principal punto de encuentro durante las fiestas, se reforzará el anillo de vallado y se implementarán filtros de seguridad en las entradas para impedir el acceso de personas con armas u otros objetos peligrosos. Estas medidas estarán apoyadas por un sistema de cámaras perimetrales para controlar el acceso al interior, y se han instalado unas 16 cámaras de videovigilancia en las zonas del ferial y sus alrededores.
La Policía Local ha creado grupos de trabajo conjuntos con la Policía Nacional para establecer protocolos de actuación que permitan una rápida respuesta ante cualquier incidencia o conato de pelea en el ferial.
El blindaje de la Plaza de Cervantes se realizará con la colocación de vehículos policiales, vallados y barreras de hormigón en las vías de acceso, impidiendo el paso a vehículos no autorizados. Los doce accesos a la plaza estarán cubiertos por agentes de la Policía Local y Nacional, quienes prohibirán la entrada de vidrios u objetos peligrosos. Esta misma labor se llevará a cabo en los accesos a la Huerta del Obispo, escenario de los espectáculos musicales, con el apoyo de seguridad privada.