Una nueva vía de 41 kilómetros unirá las autovías M-503 y M-407 para mejorar la movilidad de 100.000 vecinos en nueve municipios.
La Comunidad de Madrid ha dado luz verde a los primeros trámites para diseñar la futura Autopista Madrileña del Suroeste, un corredor de más de 40 kilómetros que conectará las vías M-503 y M-407. El Consejo de Gobierno aprobó este miércoles la adjudicación del contrato para la redacción del estudio de viabilidad técnica, un paso fundamental para descongestionar los accesos metropolitanos y reducir los tiempos de desplazamiento en la periferia sur y oeste de la región.
El nuevo eje de comunicación transformará la movilidad de más de 100.000 residentes de la zona. Según explicó el portavoz gubernamental Miguel Ángel García Martín, la futura carretera recorrerá 41 kilómetros y actuará como enlace directo entre las vías autonómicas M-503 y M-407, una configuración que reforzará la permeabilidad del tráfico entre las comarcas occidentales y meridionales sin sobrecargar las circunvalaciones interiores. El diseño facilitará también la incorporación fluida de vehículos privados y transporte de mercancías hacia los grandes ejes nacionales, con nudos de conexión específicos para los intercambios con las autovías A-5 (Suroeste), A-6 (Noroeste) y A-4 (Sur).
La infraestructura afectará directamente a la circulación y seguridad vial de nueve municipios de la corona metropolitana. Valdemorillo, Villanueva de la Cañada, Brunete, Sevilla la Nueva, Navalcarnero, El Álamo, Batres, Serranillos del Valle y Griñón se beneficiarán de una mayor fluidez al desviarse el tráfico de paso hacia el nuevo corredor, descongestionando sus cascos urbanos.
En esta fase, la licitación se limita al estudio de viabilidad sectorial, un documento técnico imprescindible para determinar el impacto medioambiental del trazado, evaluar las expropiaciones de suelo necesarias, calcular las estructuras de los viaductos y definir la viabilidad económica del proyecto. Solo después de completar este análisis se podrán redactar los proyectos constructivos y autorizar el inicio de las obras.
Los departamentos técnicos de Carreteras enmarcan esta intervención dentro del plan plurianual de modernización de la red autonómica de transporte. Sin embargo, colectivos vecinales y grupos de la oposición parlamentaria han solicitado que el estudio analice con detalle la preservación de los espacios forestales del entorno y evalúe la implantación de plataformas reservadas para el transporte público interurbano antes de consolidar el diseño definitivo de la autopista.