La extenista española Garbiñe Muguruza ha manifestado su sorpresa ante la reciente separación profesional entre Carlos Alcaraz y su entrenador Juan Carlos Ferrero, una decisión que, a su juicio, resulta poco habitual cuando los resultados acompañan.
Así lo afirmó en una entrevista concedida al programa El Larguero, donde reconoció que el anuncio le impactó “muchísimo” por producirse en un momento de máximo rendimiento deportivo del actual número uno del mundo.
Durante la conversación, Muguruza subrayó que no es frecuente introducir cambios en el equipo técnico cuando un jugador se encuentra en la cima del circuito, y explicó que lo habitual es plantearse una modificación cuando existe la necesidad de escuchar una nueva voz o cuando los resultados no responden a las expectativas. En este sentido, señaló literalmente: “Carlos es el número 1 del mundo y no se puede mejorar mucho más su temporada, así que es raro hacer un cambio así cuando algo funciona. Normalmente valoras un cambio cuando sientes que necesitas una nueva voz o cuando las cosas no marchan bien, no cuando ganas o eres el número uno”.
En clave estrictamente deportiva, la exjugadora se mostró prudente al analizar el panorama del tenis masculino de cara a 2026, considerando que tanto Alcaraz como Jannik Sinner mantienen un nivel de superioridad y regularidad difícil de igualar. No obstante, dejó abierta la posibilidad de que pueda surgir “un tercero en discordia” que altere ese dominio. En el circuito femenino, destacó la constancia de Aryna Sabalenka y apuntó a Iga Swiatek como una rival que “llega muy fuerte”, perfilando así una posible rivalidad de alto nivel.
Más allá de la competición, Muguruza afronta un nuevo rumbo profesional tras casi dos años alejada de las pistas, marcado por su incorporación como codirectora del Mutua Madrid Open. Compartirá esta responsabilidad con Feliciano López, un reto que definió como “todo un honor” al tratarse de “un torneo muy potente y muy atractivo para los fans y los jugadores”. La extenista explicó que se trata de un nombramiento estratégico, con un reparto de funciones orientado a reforzar tanto el circuito masculino como el femenino.
En sus propias palabras, Muguruza detalló que López estará más vinculado a la ATP, mientras que ella centrará su labor en la WTA, con un trabajo coordinado y natural entre ambos. Asimismo, recordó que su vinculación inicial con el torneo madrileño es por un periodo de tres años y puso en valor la dimensión del evento, tanto por el seguimiento internacional como por la calidad de sus instalaciones y la respuesta del público.
Desde su nueva posición directiva, la extenista insistió en que los jugadores reclaman principalmente cercanía y atención personal, especialmente en cuestiones logísticas como entrenamientos, alojamiento o transporte. Consideró que su experiencia en el circuito le permite ofrecer una presencia “muy familiar” para el vestuario y apuntó la conveniencia de revisar aspectos organizativos, como el uso de los palcos VIP, que en ocasiones permanecen vacíos.
Muguruza también se refirió a la situación de Paula Badosa, a quien aconsejó prestar especial atención al plano físico para evitar lesiones, y restó importancia deportiva a la anunciada ‘Batalla de los Sexos’ entre Sabalenka y Nick Kyrgios, que calificó como “un show” concebido para conectar con los aficionados.
En el plano personal, la extenista atraviesa un momento especialmente significativo, ya que espera a su primer hijo para finales de enero. Definió esta etapa como “un viaje increíble” y anticipó un 2026 que, según sus palabras, se presenta como “muy especial”.