El delantero francés afirma que afronta la vuelta de semifinales de la Liga de Campeones ante el Arsenal con más tranquilidad, ilusión y alegría que en anteriores grandes citas europeas.
Antoine Griezmann ha asegurado antes del partido de este martes ante el Arsenal, correspondiente a la vuelta de semifinales de la Liga de Campeones, que ahora afronta este tipo de encuentros "con muchas más ganas y con mucha más alegría", lejos del "mucho estrés" con el que vivía antes estas citas. El delantero francés ha defendido que permaneció en el club porque sentía que "se podía hacer algo increíble".
"Siempre fui claro en que mi idea era seguir aquí porque sentía que se podía hacer algo increíble, y no lo dudé. Estamos a un paso de jugar otra final, que es algo histórico. El equipo lo sabe, se ve que hay mucha tranquilidad y mucha confianza para jugarlo mañana. Tenemos confianza absoluta", declaró en rueda de prensa. Griezmann subrayó que su continuidad hasta el final de la temporada respondía a una convicción deportiva clara.
El atacante mantiene que el encuentro ante el Arsenal no tiene por qué ser su último partido de Liga de Campeones con el Atlético de Madrid. "Lo sigo pensando. Tengo muchas ganas de llegar a mañana, tengo mucha ilusión. Va a ser un partido bonito de jugar, de vivirlo, y ojalá podamos tener el nivel de actitud, de presión y de juego de la segunda parte", manifestó.
Griezmann explicó que centra su preparación en las necesidades del equipo y del entrenador. "Estoy visualizando el partido de mañana, lo que va a necesitar el entrenador, mis compañeros, para llegar y saber exactamente lo que tengo que hacer", señaló. Añadió que no piensa en si le quedan uno o dos partidos: "Quiero estar fresco, de piernas también. Estoy con ganas de jugarlo y con alegría para dar".
El delantero destacó el carácter especial de los partidos de Champions, una competición que deseaba disputar desde niño. "Quería jugarlos desde niño. No soy alguien de mucho de hablar con los más jóvenes, sino de darles ejemplo, que me vean con muchas ganas, con alegría y con mucha motivación para jugar el partido. Si hay cosas que pueda hacer tácticamente o técnicamente para ayudar, lo haré. Estoy más en eso, en ayudar a los compañeros. Kokín —Koke—, el capitán, es más de hablar, de motivar a la gente, de tranquilizar con la palabra; yo soy más de acción", recalcó.
Griezmann aseguró que no afronta la semifinal con la obsesión de marcar. "Da igual si meto gol o no, prefiero pasar o