En la última década, la percepción de la medicina y la cirugía estética en nuestro país ha cambiado muchísimo.
Lo que antes se llevaba con absoluta discreción, hoy se vive como una herramienta de bienestar y autocuidado. Sin embargo, este crecimiento sin precedentes en el número de intervenciones ha traído consigo un reto relacionado con la seguridad del paciente. De hecho, hoy más que nunca, saber distinguir entre un tratamiento profesional y un riesgo innecesario es fundamental antes de entrar en un quirófano.
Por tal motivo, a continuación, te mostraremos una radiografía actual del sector y te ofrecemos algunas claves para que tu búsqueda de un cirujano plástico en Madrid esté guiada, ante todo, por la seguridad y sea una garantía de salud y éxito.
Nuestro país no es solo un referente mundial en calidad de vida, sino también en excelencia médica. Muestra de ello es que cada vez más personas, de diferentes géneros y rango de edades, se ponen en manos de profesionales españoles a la hora de realizarse algún retoque estético.
Según el más reciente informe de la Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética (SECPRE), titulado: "La realidad de la Cirugía Estética en España 2022", ese año se realizaron 204.510 intervenciones, lo que supone un incremento del 215% con respecto a un estudio realizado en 2014 por IMOP Insights, un reconocido instituto de investigación social y de mercado, que estimaba datos sobre la actividad de 2013.
Esto demuestra que la cirugía estética ya no es algo elitista, sino una demanda social consolidada donde el 85% de las intervenciones se practican a mujeres, aunque el interés masculino (15%) sigue una tendencia ascendente, especialmente en cirugías de mirada y contorno facial.
Los datos también indican que, la franja de edad comprendida entre los 30 y los 44 años es la que más recurre a la cirugía (35,4%), buscando principalmente recuperar la armonía de su cuerpo y rostro tras cambios vitales o procesos de maternidad.
Y la intervención estrella es la cirugía de la mama, la cual lidera el ranking con un 52,6% del total, seguida de cerca por las blefaroplastias y rinoplastias, así como por la liposucción.
Asimismo, el informe de la SECPRE arroja luz sobre cómo van cambiando nuestras prioridades según envejecemos, permitiéndonos normalizar las necesidades de cada etapa:
⇒ De los 18 a los 29 años: el 62,1% de las intervenciones en este grupo son de pecho. También destaca la rinoplastia (11,7%) como una de las cirugías que más confianza aporta a los jóvenes.
⇒ De los 45 a los 60 años: se aprecia un significativo incremento en la blefaroplastia (22,5%), reflejando el deseo de eliminar la expresión de cansancio y rejuvenecer la mirada de forma natural.
⇒ Menores de 18 años: este grupo representan solo el 1,7% del total. En estos casos, la finalidad suele ser clínico-funcional, con procedimientos como la otoplastia (cirugía de orejas), todos siempre bajo estricta valoración médica y consentimiento legal.
Ante tal volumen de demanda, lógicamente, el riesgo de caer en manos no cualificadas aumenta. Por lo que la prevención en cirugía estética comienza mucho antes de la primera consulta y requiere que te fijes en ciertos elementos a fin de evitar riesgos:
En España, todos los médicos que realizan cirugías estéticas deben tener el título oficial de Médico Especialista en Cirugía Plástica, Estética y Reparadora. Por lo tanto, verificar su colegiación a través de la SECPRE es el primer paso para garantizar que estás ante un experto con la formación reglada necesaria.
Las intervenciones deben realizarse en centros hospitalarios o clínicas que cuenten con todos los recursos necesarios para afrontar cualquier imprevisto como, por ejemplo: un quirófano equipado, anestesista titulado y personal de enfermería. Huye de los procedimientos quirúrgicos realizados en locales que no cumplen con esto y con estrictas normativas de esterilización.
Puesto que la cirugía no termina cuando sales del quirófano, debes asegurarte de que la clínica pondrá especial énfasis en el seguimiento postoperatorio, acompañándote en el proceso de cicatrización y recuperación durante los meses posteriores.
Particularmente en Madrid, existen algunos centros que destacan, no solo por cumplir con todos estos requisitos, sino el cuidado que ponen en la técnica quirúrgica, y la personalización absoluta de cada tratamiento. Uno de ellos es la Estética Castro Sierra considerada como un referente en el ámbito de la medicina estética en la capital.
Esta clínica sabe que cada paciente es único, por eso, su filosofía se centra en realzar la belleza natural de las personas, huyendo de los resultados artificiales. Para ello, cuentan con un equipo de profesionales altamente capacitados y tecnología de punta, que les permite garantizar resultados seguros y efectivos en cirugías faciales, corporales y mamarias.
Si estás considerando realizarte alguna cirugía estética, antes de tu primera cita, ten en cuenta estas recomendaciones:
⇒ Huye de las ofertas "low-cost": en salud, lo barato siempre sale caro, porque los materiales de calidad y el personal cualificado tienen un coste que garantiza tu seguridad.
⇒ Exige un historial médico honesto: no ocultes información sobre alergias o hábitos (como fumar). Recuerda que tu seguridad depende de esta sinceridad mutua.
⇒ Busca armonía, no perfección: un buen cirujano te dirá qué puede y qué no puede hacer. La cirugía debe mejorar tu imagen, no convertirte en otra persona.
Como verás, el auge de la cirugía estética en España es una excelente noticia siempre que se gestione desde la responsabilidad. De manera que, elegir a profesionales colegiados y centros acreditados que busquen la armonía natural es el único camino hacia un cambio que mejore, de verdad, tu calidad de vida.
No pongas tu salud y apariencia en manos de cualquiera. Sé responsable contigo mismo y practica la prevención.