La adicción al juego crece en Madrid entre los más jóvenes

La adicción al juego crece en Madrid entre los más jóvenes

Este sábado se celebra el Día Mundial de la Salud Mental mientras jugadores rehabilitados denuncian que falta prevención contra una enfermedad que no cesa de avanzar en la Comunidad de Madrid.

Boletín horario Edición de las 07:31 Sábado 10 de octubre

La ludopatía es una enfermedad mental que avanza de forma preocupante en la Comunidad de Madrid. Entre 2022 y 2024, el número de personas que padecen un trastorno del juego o que juegan de manera problemática creció en más de 4.000 personas, según la Encuesta Domiciliaria sobre Alcohol y otras Drogas (EDADES 2024). En total, se calcula que en Madrid 62.087 personas de entre 15 y 64 años realizan un juego problemático o padecen trastorno de juego.

"Pensaba que iba a ser rico", admite Juan Carlos Gallego, de 62 años y adicto al juego desde hace más de una década. Lleva más de 10 años asistiendo a terapia en la Asociación para la Prevención y Ayuda al Ludópata (APAL), de la que hoy es presidente. Gallego cuenta que de joven "perdió mucho dinero en partidas de póker clandestinas". Con 50 años llevaba "una vida normal y corriente", estable, hasta que cayó en las apuestas deportivas. "Empecé a jugar 1.000 o 2.000 euros cada día, entonces había días que ganaba y otros que no, otros que no, otros que no... Como siempre", reconoce. Después de un año así, decidió contárselo a su mujer, y juntos entraron en la Asociación.

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Asociaciones que enfrentan la adicción

APAL pertenece a la Federación Española de Jugadores de Azar Rehabilitados (FEJAR), lleva más de 25 años en funcionamiento y, según Gallego, es la asociación de ludópatas "más grande de España". Allí, exjugadores y familiares participan en terapias impartidas por psicólogos especializados en adicciones. Los jugadores cambian los amplios salones iluminados del bingo por una sala pequeña y fría donde grupos de no más de 10 personas se sientan a contar su experiencia con la esperanza de no repetirla.

La ludopatía, denominada oficialmente Trastorno del Juego, se define según el DSM-5, el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales, como "un comportamiento de juego problemático persistente y recurrente que causa un deterioro o malestar clínico significativos". La primera vez que se reconoció como enfermedad fue en 1980, hace casi medio siglo.

Un crecimiento que alarma a los expertos

Los datos de EDADES 2024 resultan especialmente inquietantes al analizar el impacto en los menores de 25 años: 7.213 personas en esa franja de edad padecen un 18 por ciento más de problemas de juego que en 2022. Javier, de 29 años y rehabilitado hace casi tres, representa el perfil de la adicción a través de internet. Empezó a ir "por diversión" a casas de apuestas con amigos cuando tenía 17 años y acabó jugando "solo en el casino online tumbado en la cama". Estuvo dos años jugando de forma compulsiva y en los últimos meses ya "era consciente de que tenía un problema", pero "continuaba pensando que podía solucionar las deudas jugando".

La vicepresidenta de la Asociación Madrileña para el Estudio y Tratamiento de Adicciones Conductuales (AMETAC), Bayta Díaz, defiende que no existe un prototipo de adicto al juego, aunque sí reconoce patrones. "Vienen principalmente hombres, pero cada vez atendemos a más mujeres", explica. La ludopatía tampoco entiende de edades: en el centro de AMETAC, donde no se atiende a menores, hay "gente de 18 y gente de 70" años.

El impacto de la legalización del juego online

Sobre los tipos de juego, Díaz señala un ligero repunte de jugadores de tragaperras en los últimos años, recogido en EDADES 2024, y apunta que los que más han crecido son los videojuegos, con un 13,2 por ciento. Con todo, Díaz sitúa en 2011 el verdadero punto de inflexión: "desborde total", que es "cuando se legalizó el juego online en España". Desde entonces, el acceso sin restricciones geográficas ni horarias convirtió el juego en una amenaza permanente para quienes son vulnerables a la adicción.

La situación de Javier se fue deteriorando hasta que se vio con "la cuenta en negativo y pidiendo créditos", reconoce. Ese momento le obligó a afrontar lo más difícil para cualquier jugador: aceptar la derrota. "El juego me ha ganado", admite ahora con claridad.

Herramientas de recuperación y apoyo familiar

Javier acabó contándoselo a su familia y a su pareja. Hoy, ellos tienen las claves de todas sus cuentas bancarias. "Tengo acceso al banco, pero si compro algo la notificación les llega directamente", explica Javier, quien señala que esto, junto a su incorporación a Jugadores Anónimos, ha sido uno de los factores que más le han ayudado a mantenerse sobrio.

Más allá de la falta de prevención que critica, Javier destaca una herramienta que considera "la mejor ley que tenemos en el país": la autoprohibición al juego. Se trata de un sistema en el que figuran 4.096 personas dadas de alta en la Comunidad de Madrid en 2024, que debe renovarse cada seis meses según la Dirección General de Ordenación del Juego. "Entonces yo lo que hago con mi pareja es que cada seis meses nos sentamos frente al ordenador, me doy de baja, y acto seguido me doy de alta, en cosa de cinco minutos", detalla Javier con ironía. "Los que lo aprueben online tienen que alucinar, pero me da exactamente igual", se ríe.

Vivir con la adicción

Hoy, tanto Juan Carlos como Javier están autoexcluidos y no pueden acceder a ningún salón de juego. El primero ha dejado de ver deportes para no sentirse incitado; el segundo evita acercarse al bingo de las fiestas de su pueblo. Como explica Juan Carlos, los adictos son "como un fumador o un bebedor": adictos para siempre, sin posibilidad de reconciliarse con lo que los consumió.

Javier espera que este estado de sobriedad "le dure toda la vida", porque, como él mismo dice: "Sé a la mierda a la que me ha llevado y no quiero estar ahí". Juan Carlos, por su parte, tiene claro qué quiere: "Tengo ganas de recuperar cada día, porque he vivido un infierno, pero por lo menos hay algo que no me quita el sueño y que no me quita el dinero, que es el juego".

Hace apenas unas semanas, el pasado 30 de septiembre, la Comunidad de Madrid convocó una serie de subvenciones de hasta 500.000 euros para apoyar durante 2027 iniciativas de entidades locales orientadas a prevenir el juego, según recoge el Boletín Oficial de la Comunidad. Para jugadores rehabilitados como Gallego y Javier, ese respaldo institucional llega demasiado tarde para sus propias historias, pero no para las que aún no han comenzado.

Preguntas para el debate:

Estas preguntas han sido generadas por inteligencia artificial para favorecer el diálogo y la reflexión.

¿Crees que la legalización del juego online en 2011 ha sido determinante en el aumento de la ludopatía entre los jóvenes madrileños?

¿Qué medidas de prevención te parecen más necesarias para frenar esta enfermedad mental que crece entre menores de 25 años?

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