León XIV pide en la plaza de Lima que no tengan miedo a la vocación sacerdotal, a la vida religiosa ni a casarse y formar una familia
El Papa León XIV ha pedido este sábado a los jóvenes españoles congregados en la plaza de Lima de Madrid, durante la vigilia celebrada en el marco de su visita apostólica a la capital, que sean protagonistas del cambio, que afronten la vida desde el amor y que no teman plantearse una vocación sacerdotal, religiosa o familiar en una sociedad marcada por la indiferencia, la guerra y la mentira.
“Vosotros podéis cambiar la historia, hacedlo con el amor”, ha afirmado el Pontífice ante cientos de miles de jóvenes reunidos en el entorno del Paseo de la Castellana. El Papa ha pronunciado estas palabras durante un coloquio con siete jóvenes, que le han trasladado sus inquietudes en un ambiente cercano y familiar.
León XIV ha respondido a una pregunta sobre cómo pueden vivir los jóvenes comprometidos con la sociedad y qué misión les encomienda. En su intervención, ha llamado a los asistentes a convertirse en “chispa de una humanidad nueva” frente a la “violencia de la guerra” y a la cultura de la apariencia.
El Pontífice ha resumido esa misión con una petición directa: "Quiero confiaros a todos vosotros una misión: que seáis humanos. Sí, sed humanos. Hombres y mujeres de carne y hueso. No apariencias, sino rostros fiables. Personas que buscan la justicia porque tienen hambre de ella como del pan de cada día".
León XIV ha insistido en que los jóvenes no están llamados a contemplar pasivamente la realidad, sino a intervenir en ella desde una conciencia formada y desde una vida coherente. “Ante el vacío de la indiferencia y del conformismo, ante la violencia de la guerra y de la mentira, sed vosotros mismos chispa de una humanidad nueva”, ha señalado.
El Papa ha abordado también la dificultad de reconocer la voz de Dios en medio del ruido contemporáneo. Ante una pregunta sobre esta cuestión, ha invitado a los jóvenes a buscar el silencio y a discernir qué voces merecen ser escuchadas.
El Pontífice ha pedido dejar a un lado los “audífonos con la música” para aprender a decidir “qué no escuchar y de qué ruidos no dejarse distraer”. En este contexto, ha advertido de que “las ideologías pasan, mientras la verdad permanece”.
"Al liberarnos del estruendo de mil voces, reconocemos que algunas engañan nuestros deseos, otras nos compran sin alimentarnos, otras hablan por interés. En el silencio comprendemos que las ideologías pasan, mientras la verdad permanece", ha afirmado.
León XIV ha improvisado además una referencia expresa a las redes sociales. El Papa ha subrayado “la importancia de buscar la verdad” frente a “muchas voces en las redes que nos engañan y cuentan mentiras”. Su mensaje ha enlazado la vida espiritual con la responsabilidad personal ante un entorno digital que condiciona la forma de pensar, de relacionarse y de mirar la realidad.
En otro momento de la vigilia, el Pontífice ha pedido a los jóvenes que no descarten por miedo las grandes decisiones de la vida. “No tengáis miedo jamás en pensar en una vocación a la vida sacerdotal, a la vida religiosa o a otros servicios en la Iglesia”, ha remarcado.
León XIV también se ha dirigido a quienes han optado por el matrimonio y la vida familiar. El Papa ha felicitado a los jóvenes que se han casado recientemente y ha presentado la formación de una familia como una respuesta valiente y fecunda en el marco de una vida abierta al compromiso.
El Pontífice ha propuesto como ejemplo a varios santos vinculados a la tradición cristiana e hispánica. Ha citado a san Juan Crisóstomo por su rectitud de vida y por su “valentía para hablar ante el Emperador, diciendo cosas a favor de la justicia”. También ha mencionado al agustino santo Tomás de Villanueva, cuya ardiente caridad le ha “alentado en momentos de prueba”.
León XIV ha recordado asimismo a santo Toribio de Mogrovejo, español y misionero en América, por su “compromiso con la justicia, especialmente frente a los abusos y la corrupción de su época”. El Papa también ha aludido a san Agustín, figura central de la tradición cristiana y referencia espiritual de su propia trayectoria.
Durante su intervención, el Pontífice ha recordado sus años como misionero en Perú. León XIV ha explicado que en el encuentro con “las heridas y alegrías del pueblo” experimentó que “la palabra del Señor lleva paz donde hay conflicto” y se convierte “para todos, en fuente de reconciliación y de justicia”.
La vigilia de la plaza de Lima se ha consolidado como uno de los actos más relevantes de la agenda del Papa León XIV en Madrid. Su mensaje ha combinado una llamada espiritual a la vocación con una apelación cívica a la responsabilidad de los jóvenes ante la verdad, la justicia, la familia y la vida pública.