La organización eleva la asistencia a 1,2 millones de fieles, mientras la Delegación del Gobierno la sitúa en torno a 1,1 millones, en una jornada marcada por el cierre de accesos al Paseo de la Castellana
La Santa Misa presidida por el Papa León XIV en la plaza de Cibeles de Madrid congregó a más de un millón de personas durante su visita apostólica a la capital. La organización del evento cifró la asistencia en 1,2 millones de fieles, mientras que la Delegación del Gobierno la situó en torno a 1,1 millones, confirmando en ambos casos una participación que superó ampliamente las previsiones iniciales.
La afluencia masiva obligó a las autoridades a tomar medidas de control inmediatas. La Policía procedió al cierre de los accesos al paseo de la Castellana tanto por el este como por el oeste cuando el dispositivo ya había alcanzado su ocupación máxima. Miles de personas continuaban llegando a la zona habilitada para la ceremonia, lo que generó una saturación del espacio que requirió intervención para garantizar la seguridad de los asistentes.
La plaza de Cibeles se convirtió en el principal escenario de la visita papal a Madrid. La celebración congregó a fieles procedentes de distintos puntos de España, confirmando el poder de convocatoria que genera la agenda papal en la capital y situando el acto entre los eventos religiosos más multitudinarios celebrados recientemente en la ciudad.
El dispositivo organizado para la misa había previsto una alta concentración de público, pero la respuesta ciudadana superó las estimaciones. La llegada constante de asistentes obligó a reforzar el control de los flujos de entrada y a limitar nuevos accesos a las zonas próximas a Cibeles y al eje de la Castellana para evitar una mayor concentración en un espacio ya saturado.
La diferencia entre las cifras ofrecidas por la organización y la Delegación del Gobierno mantiene la asistencia en una horquilla superior al millón de personas. En ambos casos, el dato sitúa la celebración entre los actos religiosos más multitudinarios celebrados recientemente en Madrid, consolidando la relevancia de la visita apostólica en la agenda de la capital.
El éxito de convocatoria de la misa reflejó el interés ciudadano por la presencia del Pontífice en Madrid. La capacidad de movilización demostrada por los fieles y la respuesta de las instituciones para gestionar la afluencia marcaron una jornada que quedará registrada como uno de los eventos de mayor participación celebrados en la plaza de Cibeles en los últimos años.