Por qué los tacones hacen daño y cómo evitarlo

Por qué los tacones hacen daño y cómo evitarlo

Los tacones en sí mismos no hacen daño, o no hacen daño de forma sistemática; lo que causa dolor es forzar los pies a pasar horas y horas embuchados en zapatos muy bonitos pero poco anatómicos (o deberíamos decir, ergonómicos) y forzar la columna y el resto de nuestro cuerpo a mantenerse en equilibrio en unas condiciones que no le son propias, un día sí y otro también. Los tacones causan dolor porque nos llevan a adoptar una postura que no es natural.

El peso de nuestro cuerpo cae hacia delante y el cuerpo, para recobrar la estabilidad, lo redistribuye de otra manera, lo que a la larga causa lesiones.

Para empezar, no todos los zapatos de tacón son igualmente nocivos. Si necesitas hacerte con unos zapatos de tacón, con un cupón de Zalando Privé te llevarás las últimas tendencias y ahorrarás en tu compra. Hay tacones y tacones. Hay tacones que dan soporte a todo el talón ofreciendo una base sólida al pie que nos da estabilidad y confort. También hay tacones bajos, que no someten al cuerpo a un estrés tan grande, y hay tacones muy altos y finos, los llamados “de aguja”, que son los más perjudiciales. Estos últimos intenta usarlos con moderación para evitar dolores de espalda, esguinces de pie o deformación de los dedos.

Ahora bien, los zapatos de tacón son hermosos de por sí; algunos son casi obras de arte. Los tacones nos encantan, además, porque nos hacen más esbeltas, modelan nuestras piernas y nuestra figura, y con ellos nos vemos más altas y más guapas. Pero, ¿de verdad vamos a aceptar siempre el dicho de “hay que sufrir para estar guapas”? ¿No hay alternativas? ¿Un plan B? Sí, hay un plan B.

- Lleva tacones más bajos
Si algo nos hace daño lo mejor es evitarlo. Cuanto más alto sea el tacón, mayor es el daño que podemos sufrir. Procura usar los tacones de aguja de más de 8 cm lo menos posible.

- Utiliza plantillas de silicona
Los zapatos con un tacón alto llevan a que el peso de nuestro cuerpo recaiga en la punta y en el talón. Si el tacón es muy fino podemos torcernos el tobillo fácilmente. Una forma para ganar estabilidad y aliviar la puntera del pie a su vez es utilizar unas plantillas de silicona, que se colocan fácilmente en los zapatos, son blanditas y te aliviarán.

- Alterna con otro calzado
Lo hemos visto en las películas. Mujeres que llegan al trabajo en deportivas y al llegar a la oficina, ¡zas! Taconazos. Es una práctica muy extendida en las bodas. Después de la ceremonia, las fotos y el banquete, cuando llega la hora del baile y el jolgorio, ¿cuántas mujeres no cambian los taconazos por unas cómodas sandalias? Utilizar los tacones por breves espacios de tiempo es una buen técnica.

- Haz gimnasia
Después de un día con los tacones, podemos hacer una gimnasia que nos lleve a contrarrestar la postura que hemos adoptado. Por ejemplo, caminar sobre el talón del pie. O sentarnos y tener los pies apoyados sobre el talón y levantar la parte delantera de los pies. Hacer estiramientos de las pantorrillas.

- Usa zapatos con tacones de quita y pon
Hay varias empresas que están trabajando en crear calzado con tacones desmontables, de modo que puedes usarlos en la versión “alta” y “baja”, con o sin tacón. De esta manera, solo tendrás que llevar los tacones en el bolso y ponértelos cuando te apetezca.

Con prudencia y moderación nada es malo. No dejes de usar tacones si te gustan y te hacen sentir bien, pero cuida también de tu salud y no abuses de ellos. ¡Utiliza el plan B!