La crisis ha obligado a muchos españoles a cambiar sus hábitos de consumo. Una explosión de anuncios para compartir coche o del auge de las tiendas de segunda mano ha hecho que la mentalidad de los ciudadanos haya concienciado como una opción de hábito de consumo responsable.
Aunque esta práctica va ganando terreno poco a poco en España, en otros países de Europa o EEUU lleva ya décadas siendo una alternativa para miles de extranjeros en sus países. Sin embargo con la llegada de la crisis, su facturación se ha incrementado hasta llegar a ser uno de los negocios de moda en nuestras fronteras.
Uno de los mercados en ascendencia es el sector de la compraventa de coches de segunda mano, quien ha registrado cifras en alza en el primer y segundo cuatrimestre del año a excepción de la Comunidad de Madrid (-2,3%), Extremadura (-1,6%) y la Rioja (-6,6%) según ha informado la Asociación Nacional de Vendedores de Vehículos a Motor (GANVAM). Según el presidente de esta asociación, Juan Antonio Sánchez Torres, "los vehículos mileuristas continúan siendo la estrella de las ventas entre particulares".
La ropa utilizada empieza también a asomar la cabeza en este negocio, pues cada vez son más los comercios dedicados a este tipo de venta. Percentil.com y Parabebes.com, un portal de compraventa de productos usados, encuestaron este verano a 1.899 padres sobre la compra de artículos de segunda mano. A todo esto, el 36% habían adquirido en alguna ocasión productos usados para sus hijos. Otro 40% aseguró que comprarían si existiesen garantías de poder devolver la prenda adquirida.
Y es que la adquisición tanto de prendas, coches u otros accesorios ha llevado a no diferenciar estatus social, pues personas de diversas clases económicas hacen uso de estos enseres. Todo lo que siga teniendo un vida útil, se sigue utilizando y ofreciendo en este tipo de comercios. Un mercado con una opción de consumo responsable que ya no es vista como símbolo de pobreza. Y es que con una economía en números rojos es más importante que nunca concienciarse de que existen otros modelos de consumo alternativos.