La pérdida de población afectó a casi todas las autonomías en el primer semestre del año, especialmente a Asturias y las dos castillas, según las cifras de Población y Migraciones del Instituto Nacional de Estadística (INE), que dicen que 1.687 personas se fueron de Madrid, el 0,03 % de la población.
Esas cifras provisionales muestran que España perdió 48.146 residentes en ese período, un 0,10 % del total, y que sólo se salvaron del descenso poblacional Baleares (0,53 %), Canarias (0,27 %), Murcia (0,14 %) y Andalucía (0,04 %).
La Comunidad de Madrid contaba en julio de este año con una población total de 6.376.610 habitantes, 1.687 menos, el 0,03% de pérdida.
Con todo, Madrid fue la principal comunidad receptora de habitantes de otros territorios de España, con 7.577 personas llegadas de otras regiones, por delante de Baleares, que recibió a 3.599 personas de otras comunidades, y el País Vasco, donde llegaron 1.943.
Donde más se sintió el descenso poblacional fue en Asturias y en Castilla y León, un 0,43 % en cada caso; en Castilla-La Mancha, un 0,39 %, y en La Rioja, un 0,37 %.
En términos absolutos, Cataluña es la comunidad que más población perdió, con 15.554 residentes menos, seguida por Castilla y León, 10.757; Castilla-La Mancha, 8.006; Galicia, 7.997, y la Comunidad Valenciana, 7.208.
Canarias (4.275 personas), Andalucía (1.657) y Baleares (1.319) fueron las únicas comunidades autónomas que presentaron en la primera mitad del año un saldo migratorio positivo.
Los saldos migratorios más desfavorables se dieron en Cataluña (19.314 personas menos), Comunidad de Madrid (18.865) y Comunidad Valenciana (6.953 personas menos).
En cuanto a las migraciones interiores, fue Castilla-La Mancha la autonomía que más habitantes perdió, un total de 4.570, por 4.198 de Castilla y León y 3.102 de Andalucía.
Como difundió el INE la pasada semana, el saldo vegetativo (nacimientos menos defunciones) es negativo en nueve regiones, sobre todo en Galicia (6.138), Castilla y León (5.063) y Asturias (3.153), pero también en Aragón, Extremadura, Cantabria, País Vasco, Castilla-La Mancha y La Rioja.
La suma de ese saldo y de los movimientos migratorios se traduce en que las únicas comunidades que han ganado población en los seis primeros meses de 2014 son Baleares (5.898 residentes más), Canarias (5.690), Andalucía (3.662) y Murcia (1.994).