La actualización para Windows Insiders añade opciones de personalización para el menú de Inicio, la barra de tareas y la organización de ventanas en el escritorio.
Microsoft ha lanzado una nueva actualización de Windows 11 destinada a los usuarios del programa Windows Insiders, que permite personalizar el tamaño del menú de Inicio y reposicionar la barra de tareas en distintos puntos del escritorio. El objetivo es proporcionar una experiencia más flexible y adaptada a las preferencias individuales de cada usuario.
La compañía ha presentado en su blog oficial los cambios principales de esta actualización, que se concentran en dos elementos clave del sistema operativo: el menú de Inicio y la barra de tareas. Microsoft busca expandir las opciones de personalización en Windows 11, especialmente para usuarios avanzados que requieren configurar su entorno de trabajo según sus necesidades específicas.
La barra de tareas incorpora ahora mayor flexibilidad de ubicación. Los usuarios podrán desplazarla hacia la parte superior, inferior o a cualquiera de los laterales del escritorio, además de ajustar la alineación conforme a la posición seleccionada.
La actualización adapta el funcionamiento de funciones como Inicio, Búsqueda y otras herramientas al lugar donde se coloque la barra de tareas. Si el usuario opta por situarla en la parte superior del escritorio, el menú de Inicio se abrirá desde esa misma ubicación.
Entre las novedades destaca la opción de visualizar todas las ventanas abiertas mediante una barra de tareas vertical. Activando la configuración "No combinar nunca" con etiquetas visibles, cada ventana de una aplicación aparece como un botón independiente, lo que facilita su identificación y el cambio rápido entre tareas.
Microsoft ha orientado esta mejora especialmente hacia usuarios que trabajan simultáneamente con múltiples ventanas abiertas. La medida recupera parte de la flexibilidad que muchos usuarios habían solicitado desde el lanzamiento de Windows 11, un sistema que en sus versiones iniciales restringió varias opciones clásicas de organización del escritorio.
La actualización también transforma el menú de Inicio, cuyo tamaño se había incrementado notablemente tras la actualización desplegada en noviembre del año anterior. Microsoft permite ahora elegir entre una versión pequeña y otra ampliada del menú, permitiendo que cada usuario opte por una experiencia más extensa o más minimalista según sus preferencias.
Esta novedad permite reducir el espacio que ocupa el menú de Inicio y aproximarlo a una configuración más sencilla, similar a la experiencia tradicional de Windows 11. La compañía introduce así mayor libertad de decisión para quienes prefieren un escritorio más limpio y menos invasivo.
El menú de Inicio incorporará además controles para las secciones "Anclado", "Recomendado" y "Todo". Estas opciones permitirán mostrar u ocultar partes específicas del menú para simplificar la experiencia de uso.
Con esta configuración, el usuario podrá desactivar secciones como "Recomendado" y "Todo" y mantener un menú de Inicio más despejado. Microsoft ha indicado que estos controles se desplegarán gradualmente a lo largo de las próximas semanas.
La compañía también añadirá la posibilidad de ocultar el nombre y la foto de perfil en el menú de Inicio. Esta opción está diseñada para reforzar la privacidad cuando el usuario comparte pantalla, graba contenido o realiza retransmisiones en directo.
Microsoft ha adelantado nuevas experiencias que llegarán posteriormente. Entre ellas figuran una barra de tareas optimizada para tabletas, la capacidad de ocultarla automáticamente, gestos táctiles para posiciones alternativas y soporte para los cuadros de búsqueda en estas nuevas ubicaciones.
La compañía también trabaja en mejoras dirigidas a usuarios con varios monitores. Entre las funciones en desarrollo figura la posibilidad de seleccionar posiciones distintas de la barra de tareas en cada pantalla y añadir soporte para arrastrar y soltar elementos entre diferentes configuraciones.