La app de PlayStation es una de esas cosas que todo el mundo descarga, abre dos veces y luego se olvida de que existen, como la membresía de un gimnasio o aquella app de cocina que juraste que usarías.
Pero si te fijas, resulta que Sony ha introducido en ese pequeño icono azul muchos elementos para tener más conveniencia, control, e incluso para fardar.
La pregunta entonces no es «¿Debería usar la app?», sino «¿Por qué estoy aquí tecleando manualmente estos enormes códigos de descarga como si estuviéramos en 2009?». Alerta de spoiler: no deberías. Sobre todo cuando puedes elegir una tarjeta PlayStation en Eneba, cargar tu cartera directamente desde el teléfono y empezar a comprar juegos como si dirigieras un imperio muy pequeño y muy digital.
Ya no necesitas llegar a casa para empezar a descargar ese título de 90 GB. Con la app puedes comprar o canjear un juego, ponerlo en cola para su descarga y tenerlo listo para jugar antes incluso de quitarte los zapatos. Es el equivalente a poner la cena en la olla de cocción lenta, solo que la cena es un shooter mecánico de alta velocidad y ni siquiera has tenido que levantarte del sofá.
Ah, ¿y recuerdas esa tarjeta regalo de PS5 que elegiste en Eneba? También puedes canjearla de forma directa en la app. Ya no tendrás que tirarte media hora tecleando el código en el mando preguntándote si es una O o un 0. Basta simplemente con pegarlo, cargar tus fondos y fingir que eres el director financiero de tu propio imperio de juegos.
A veces te apetece comprar un juego por impulso sin que se entere todo el salón. La app PlayStation te permite explorar, hacer listas de deseos, recibir notificaciones sobre descuentos en juegos y comprar nuevos títulos como si estuvieras enviando un mensaje secreto a tu yo del futuro. Puntos extra por usar el crédito de una tarjeta regalo en vez de hacer que te llamen desde el banco porque creen que te ha robado la cuenta un adolescente.
Esto es consumismo táctico. Tú eres el ninja. El ninja que acaba de comprar Resident Evil 4 Remake desde un atasco de tráfico.
La app te permite enviar mensajes a tus amigos, ver quién está online y comprobar a qué están jugando. Es genial para fingir que eres sociable mientras juzgas el gusto de tus amigos. Genial, ¿sigues jugando al FIFA? Muy innovador.
También es la forma más rápida de unirte a una partida o enviar un «GG» pasivo-agresivo cuando alguien se retira en mitad de una incursión. Así es la etiqueta actual en los juegos: todo ghosting, sin excusas.
¿Recuerdas ese momento decisivo en que fuiste el rey de la partida? Sí, la app te permite grabarlo directamente desde tu teléfono. Sin cables. Sin malabarismos con memorias USB como si estuviéramos en 2006. Basta con descargar las capturas, meterlas en el carrete de la cámara y cargarlas de inmediato en el chat grupal para demostrar, de una vez por todas, que conseguiste ese headshot sin cobertura y que liderabas al equipo. Es como llevar siempre en el bolsillo un álbum de imágenes destacadas.
La app de PlayStation no está ahí solo para sentarse junto a tu app del tiempo y hacer que tus iconos se vean más simétricos. Es una auténtica compañera para tu consola, sobre todo cuando la recargas con saldo a precio de descuento en mercados digitales como Eneba, que ofrecen promociones en todo lo relacionado con el gaming. Consigue una tarjeta PlayStation en Eneba, cárgala a través de la app en 10 segundos, y empieza a dar golpes de efecto desde cualquier lugar que tenga Wi-Fi.
En cuanto al precio, puede variar en función de aspectos como en tu región, la divisa local y el comercio donde hagas tus compras. Eneba te ofrece la conveniencia de explorar los códigos específicos de cada región, a menudo con grandes descuentos. Además dispone de valoraciones transparentes de los vendedores e información clara sobre la región, así que los usuarios pueden comprar con confianza y conseguir un acceso instantáneo a sus tarjetas regalo. Solo recuerda hacer coincidir la región de la tarjeta regalo con la de tu cuenta para evitar cualquier problema al canjearla.