
Música en directo y enredos teatrales en una reflexión sobre la libertad y los prejuicios sociales.
El Corral de Comedias de Alcalá de Henares acoge hasta el 18 de octubre la producción de La gitanilla, que estrena este viernes coincidiendo con el Día del Bautismo de Cervantes. La versión, dirigida por Mariana Wainstein, mezcla música en directo, equívocos y enredos con una reflexión sobre los prejuicios sociales, y se enmarca en la Semana Cervantina, recientemente declarada Fiesta de Interés Turístico Internacional.
El montaje de la Fundación Teatro de La Abadía regresa al Corral tras la entusiasta acogida que cosechó en la temporada anterior. Las funciones arrancan a las 19:30 los viernes; los sábados hay dos pases, a las 18:00 y a las 20:30.
En la adaptación de Álvaro Malmierca de la primera de las Novelas ejemplares de Miguel de Cervantes —publicadas en 1613—, la trama gira en torno a Preciosa, una joven gitana criada por una anciana, y Juan de Cárcamo, un noble que queda prendado de ella y le propone matrimonio. La protagonista le impone una condición: vivir dos años junto a su comunidad, compartir sus costumbres y aprender su forma de vida antes de casarse.
De esa exigencia brotan aventuras, sorpresas y enredos que ponen a prueba la lealtad de ambos. Sobre las tablas, los actores encarnan múltiples personajes mientras la música en directo acompaña una trama en la que las diferencias de clase y origen pesan sobre la relación de los protagonistas.
Wainstein presenta a Preciosa como una mujer valiente y decidida, capaz de formular sus propias elecciones frente a los mandatos del entorno. Su recorrido explora cómo se construye la identidad y qué papel desempeñan tanto el origen como los vínculos forjados a través del amor, el cuidado y la convivencia.
Para Wainstein, el reto central del montaje es acercar al público de hoy una novela escrita en una época cargada de estereotipos. "Siempre he creído que el teatro ayuda a repensar al otro, a humanizarlo y a acercarlo", sostiene la directora.
La versión de Malmierca despliega un juego de teatro dentro del teatro que busca la complicidad del espectador. Esa estructura permite abordar los temas cervantinos desde una perspectiva crítica basada en la tolerancia y el respeto, al tiempo que rinde tributo a Cervantes y al Corral de Comedias como espacio singular de la tradición teatral europea.
El montaje reivindica la interculturalidad y la superación de los prejuicios. El elenco, formado por artistas de distintos países de Iberoamérica, materializa ese encuentro de culturas que, a juicio de Wainstein, enriquece la representación y refuerza el propósito de la obra.
Entre los intérpretes figuran Judit Molina, Rey Montesinos, Antonio Dueñas, Javier Cordón y Kevin Jorges. Se incorpora Georbis Martínez, que ya participó en los entremeses de Enmudecer con hablar. La música original es de Antonio Dueñas, el movimiento escénico de Mariano Aguirre y la iluminación de María Uruñuela.
Estas preguntas han sido generadas por inteligencia artificial para favorecer el diálogo y la reflexión.
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