Sánchez tiene razón: no estamos en 2016. Pero...

Sánchez tiene razón: no estamos en 2016. Pero...

Sigue a MadridActual en Google
Añadir a mis fuentes favoritas

Tiene razón Pedro Sánchez, que, ante la inminente celebración de un comité federal del PSOE considerado 'clave' para el futuro del partido y del Gobierno, dice que "no estamos en 2016", cuando él fue casi literalmente defenestrado de la sede de Ferraz y de la secretaría general del partido fundado por Pablo Iglesias hace 144 años.

Aquel comité federal fue traumático para el partido hoy gobernante, y esa es la principal diferencia con aquel entonces: hoy el PSOE, donde no se aprecian grietas en torno a Sánchez, sí gobierna, aunque en situación de extrema debilidad; tanta, que en el Congreso una mayoría de escaños le han pedido que dimita y/o convoque la cuestión de confianza.

La verdad es que no encuentro en el PSOE los ánimos tan exaltados ante el comité federal de este sábado como entonces, cuando Sánchez cayó por intentar convocar un congreso extraordinario que evitase dejar gobernar a Mariano Rajoy. Luego, en esta década, han ocurrido muchas cosas, hasta llegar a la situación actual. Ignoro si ahora, entre los planes del presidente y secretario general, figura la idea de convocar un congreso extraordinario del PSOE, pero pienso que debería hacerlo, estando el partido casi en modo exangüe.

Claro que también pienso que debería Sánchez haber hecho muchas otras cosas que no ha hecho hasta ahora: convocar una cuestión de confianza es algo que hasta el ex alcalde de San Sebastián, Odón Elorza, que fue uno de sus máximos apoyos en los tiempos desgraciados de 2016 y es uno de los personajes políticamente más honrados que conozco, le ha recomendado. Nada de esto hizo Sánchez en el debate parlamentario del pasado miércoles, donde se enrocó en sus viejos mensajes. Y nada de esto, y mucho menos convocar elecciones, hará presumiblemente aprovechando esta reunión de los más de trescientos militantes del comité federal, máximo órgano decisorio entre congresos.

¿Qué ocurrirá en el transcurso de este comité? Sospecho que lo previsible: las dos voces críticas de siempre se atendrán a lo que se espera de ellas y los demás, a aplaudir en el silencio de los corderos. Salvo que los asesores presidenciales, que son muchos, demasiados, logren convencerle de que debe dar algunos pasos, salir del 'y tú más', del 'toda la culpa es del PP, de los jueces y de la prensa' y del 'yo no me enteré de nada de lo que hacían Ábalos y Cerdán', y tome medidas. Los titulares de los medios son un clamor, el Parlamento es una olla a presión, el estamento judicial está que arde. Pero la calle, como en 2016, está tranquila, expectante, aplastada al parecer por los calores veraniegos.

Claro, no estamos en 2016. Ni en los tiempos aquellos, 1981, en los que el gran Adolfo Suárez, incapaz de controlar su partido, la UCD, dimitía y daba paso a una sesión de investidura --¡y qué sesión aquella!-- en favor de Leopoldo Calvo Sotelo. Un antecedente de la 'vía Starmer' que ahora le pide el ex socio Junts: que dimita y dé paso a alguien de su partido para que presida el Gobierno hasta unas elecciones. Pero creo que Sánchez debe entender que, en efecto, no estamos en 2016; estamos bastante peor, con un Gobierno aquejado por corrupciones varias, un partido gobernante al borde del colapso, un Gobierno incapaz de hacer aprobar unos Presupuestos, unos socios apoyando, es un decir, al Ejecutivo desde planteamientos que nada tienen que ver con el mantenimiento del Estado como tal. ¿Sigo?

Pienso que el PSOE, como partido que sostiene al Gobierno en estos momentos tan difíciles, tiene que oír las (escasas) voces que en su interior piden cambios y Cambio. Evolucionar con los tiempos y con la coyuntura. Modificar las formas y los fondos de hacer política. Ignoro, claro, cómo será el discurso del secretario general Sánchez en este comité federal, si elegirá la gloria del estadista o, como casi siempre, la miseria de quien apenas se aferra al cargo. Viendo los precedentes, me temo lo segundo, desde luego. Hoy me gustaría más que nunca equivocarme de nuevo; con Sánchez, ya se sabe, siempre te equivocas.


Madrid Actual no se hace cargo de las opiniones de sus colaboradores, que no tienen por qué coincidir con su línea editorial.