Siempre me ha gustado la novela negra, Raymond Chandler sobre todo, y sólo en una ocasión -por motivos periodísticos- conversé, durante más de una hora, con un personaje perteneciente a la mafia, muy cortés y educado, por cierto.
Quiero decir que mis conocimientos sobre la mafia son, aproximadamente, parecidos a los que tengo sobre la fabricación de mermeladas.
Sin embargo, gracias a la experiencia que proporcionan los calendarios, vas acumulando información, y conoces que una de las reglas es la "omertá", que prohíbe que ningún miembro de la banda proporcione información a las autoridades legales, sobre ningún delito de miembros de la organización.
De todos los componentes de la mafia que, según comprobamos, opera en España, el único que ha denunciado y proporcionado detalles, sobre delitos y corrupciones, ha sido Víctor de Aldama. Si esta "famiglia" hubiera operado en Sicilia, es muy probable que don Víctor, a estas fechas, ya hubiera sufrido un accidente, por ejemplo, caerse desde una terraza a la calle, al asomarse... precipitarse por el hueco del ascensor, sin darse cuenta de que no había ascensor... ser atropellado por un camión... o haberse precipitado desde un yate al mar, y todavía no se hubiera encontrado el cuerpo. Sin embargo, don Víctor anda por ahí, con una salud envidiable, sin que haya cometido el tremendo error de envenenarse por descuido, un día cualquiera, al desayunar.
En esta mafia hay presiones sobre los jueces, complicidades con policías corruptos, sobornos, extorsiones, aparece una "mamma" en labores de escasa rentabilidad, personajes siniestros, y un lenguaje grosero y faltón, pero no hay asesinos. Se nota que se trata de una mafia sin manchas de sangre, y donde se permite a los de fuera -pongamos que hablamos de Emiliano García-Page- la crítica severa sobre su manera de actuar, sin que se hayan contemplado repercusiones violentas. Lo peor es que, esta mafia, aprovecha el apoyo que le prestan ministros y gobernantes para prestar servicios al secesionismo, en detrimento del resto de los ciudadanos, y destruyendo la igualdad entre ciudadanos, base de cualquier democracia. Es decir que estamos ante una mafia, con políticos profesionales, pero sin asesinos.
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