La formación se imparte en un centro de Villaverde Alto equipado con un simulador que reproduce condiciones similares a la operación real.
Un total de 117 empleados han comenzado una capacitación específica para adaptarse al modelo de explotación automatizada de la Línea 6 de Metro de Madrid, según anunció el consejero de Vivienda, Transportes e Infraestructuras, Jorge Rodrigo, durante su visita al centro de preparación en Villaverde Alto.
El centro cuenta con un simulador con cinco puestos de formación previa, además de un puesto de instructor y otro de observación, donde se desarrollarán actividades de entrenamiento, supervisión y evaluación combinando entornos inmersivos con situaciones de operación y gestión ferroviaria.
Los participantes, que superaron un proceso de selección competencial previo, reciben ahora una instrucción teórica y práctica en un espacio de pruebas que reproduce "condiciones similares" a las de la explotación real mediante tecnología avanzada.
Los equipos operativos que conducirán los trenes automáticos se entrenarán mediante la simulación de escenarios equiparables a los que encontrarán una vez entre en servicio el nuevo sistema, con el objetivo de garantizar la preparación ante las situaciones habituales de circulación.
El consejero afirmó que la automatización de la L-6 es "algo fundamental" que permite al transporte público madrileño entrar "en una generación" y "dar un paso mucho más adelante" y añadió que "en la mayor parte de las capitales europeas, existen ya líneas automatizadas y el Metro de Madrid tenía que ser también automatizado".
Rodrigo señaló que se han generado "una serie de sinergias compatibles con el buen funcionamiento" y aseguró que los viajeros "lo van a notar en todos los sentidos porque va a ser un metro mucho más seguro, de mayor fiabilidad"; según las estimaciones, los trenes de la Línea 6 podrían pasar cada dos minutos en hora punta.
La automatización ha creado nuevos perfiles profesionales: 27 gestores (GELAR) para supervisar la prestación del servicio y coordinar al personal; 25 controladores (CLAR) que operarán desde el Puesto de Control Central y atenderán a los viajeros; y 65 operadores (OLAR) que desarrollarán funciones en la propia línea, incluida la asistencia al viajero y el apoyo a la circulación.
Además, el proyecto incluye la incorporación de 48 nuevos vehículos automáticos, la renovación de la superestructura de vía, el cambio de tensión del suministro eléctrico de 600 a 1.500 voltios, la instalación de puertas de andén y la implementación de renovados sistemas de mando y control.