La estación de Ramón y Cajal de Cercanías Madrid ha experimentado una transformación significativa con la reciente sustitución de los tradicionales tornos de trípode por modernos sistemas de acceso con puertas de vidrio, que ya se encuentran operativos en el resto de la red.
Este cambio marca el fin de una era para los torniquetes de trípode y banderola, que han sido eliminados de la última estación del núcleo madrileño donde aún se utilizaban, según ha comunicado Renfe. Estos dispositivos, que se introdujeron en 1995, han enfrentado en sus últimos años de servicio problemas derivados de su obsolescencia y desgaste.
La retirada de estos antiguos sistemas de control se ha llevado a cabo de manera gradual, siguiendo criterios de planificación, inversión y modernización de la red de Cercanías. Actualmente, las estaciones del núcleo madrileño cuentan con tornos de puerta de vidrio, conocidos técnicamente como Flap Modelo Cercanías.
Sin embargo, aún existen algunas estaciones, principalmente apeaderos y ciertas estaciones de las líneas C2 y C3, que no disponen de tornos. En estos lugares, se utilizan validadoras, dispositivos que permiten a los pasajeros validar sus billetes sin constituir una barrera física.
Esta renovación de los sistemas de acceso forma parte del Plan Cercanías de Madrid, que desde 2018 ha invertido más de 1.700 millones de euros, destinando más de 83 millones a la mejora de estaciones y aparcamientos.
Además, la modernización de los controles de acceso se enmarca dentro del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, financiado por la Unión Europea a través de los fondos Next Generation.