Caos ferroviario en Madrid por una avería que provoca retrasos de más de dos horas

Caos ferroviario en Madrid por una avería que provoca retrasos de más de dos horas

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Una incidencia en los sistemas de señalización ha provocado importantes retrasos en los trenes de alta velocidad con origen o destino Madrid, afectando desde primera hora de la mañana a cientos de viajeros en las estaciones de Atocha y Chamartín.

El problema se ha iniciado en torno a las 08.00 horas en el Centro de Control de Tráfico de Puerta de Atocha, encargado de gestionar los corredores de alta velocidad de la capital. Como consecuencia, numerosos trenes han quedado detenidos o han visto retrasada su salida durante más de dos horas.

Entre los servicios afectados figuran conexiones clave como Valladolid, Salamanca, Alicante o Sevilla. Algunos convoyes permanecían sin salir de estación más de dos horas después de su horario previsto, mientras que otros acumulaban demoras superiores a una hora tanto en salidas como en llegadas.

Adif ha explicado que movilizó de inmediato a sus técnicos y que, desde las 08.10 horas, comenzó a gestionarse el tráfico de forma local desde distintos puestos de mando, lo que permitió reactivar la circulación, aunque con importantes retrasos acumulados.

No fue hasta las 09.50 horas cuando se restableció por completo la gestión centralizada del tráfico ferroviario en ambas estaciones madrileñas. A partir de ese momento, los trenes detenidos comenzaron a circular de nuevo.

Desde el gestor de infraestructuras han subrayado que la incidencia ha afectado únicamente a los trenes con origen o destino en Madrid, sin alterar el conjunto de la red ferroviaria nacional.

Renfe, por su parte, ha confirmado que los trenes permanecieron detenidos durante parte de la mañana y que las demoras han sido significativas, con numerosos viajeros denunciando esperas prolongadas en estaciones y convoyes.

Aunque el servicio ha quedado restablecido, Adif advierte de que los retrasos persistirán durante varias horas y se Irán reduciendo progresivamente a lo largo de la jornada, en un episodio que vuelve a poner el foco en la vulnerabilidad de las infraestructuras críticas ante fallos técnicos.