El Ministerio de Transportes invierte 6,1 millones de euros de fondos europeos en actualizar la seguridad de Valdepastores y Boadilla.
El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible ha finalizado los trabajos de acondicionamiento y mejora de las condiciones de seguridad vial en los túneles de la autovía de circunvalación M-50.
Las obras civiles se han desarrollado de forma coordinada entre los puntos kilométricos 72,7 y 74 a su paso por el término municipal de Boadilla del Monte. La intervención integral ha sido ejecutada a través de la Sociedad Estatal de Infraestructuras del Transporte Terrestre (SEITT) y ha dispuesto de un presupuesto total de 6,1 millones de euros financiados mediante los fondos europeos del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia.
Un túnel de carretera es una infraestructura de transporte subterránea diseñada para canalizar el tráfico vehicular de forma segura y fluida a través de un obstáculo geográfico u urbano.
Las tareas principales se han centrado en la completa renovación del sistema de drenaje e impermeabilización superficial con el objetivo de suprimir las filtraciones de agua que pudieran comprometer las vigas del edificio. Los operarios han sustituido los antiguos equipos de iluminación por sistemas de tecnología LED de alta eficiencia para optimizar notablemente la visibilidad de los conductores y disminuir el consumo energético en la vía.
El departamento dirigido por Óscar Puente ha modernizado además la señalización vial, las redes de protección contra incendios (PCI), los sistemas de megafonía y las instalaciones de telecomunicaciones por radio. Todas estas fases técnicas requirieron planes de ordenación temporal del tráfico para proteger a los operarios durante las jornadas de trabajo nocturnas y diurnas.
Estas infraestructuras de alta capacidad viaria fueron inauguradas originalmente en el año 2004. El tramo de Valdepastores cuenta con una longitud de 800 metros, mientras que la galería de Boadilla se extiende a lo largo de 500 metros en un tramo estratégico de la M-50 que soporta una elevada densidad de circulación diaria. Tras más de veinte años de servicio continuo, los conductos requerían una actualización técnica profunda.
Con esta reforma, el Gobierno adapta la red vial madrileña a las directrices de seguridad recogidas en el Real Decreto 635/2006. Esta normativa técnica del Estado estipula las condiciones mínimas para mitigar los riesgos de accidentes en el interior de los subterráneos nacionales y garantizar una respuesta de evacuación eficaz ante emergencias. La medida se engloba en un plan global de la SEITT dotado con 455 millones de euros para rehabilitar las autopistas de peaje revertidas al control del sector público.