Desarticulado un grupo criminal que robaba en chalés del suroeste de Madrid

Desarticulado un grupo criminal que robaba en chalés del suroeste de Madrid

La Guardia Civil detiene a tres hombres en la operación Habitat Junco tras esclarecer asaltos en varias localidades madrileñas y en Toledo, con un patrón de actuación basado en viviendas aisladas, coches de alta gama y la quema posterior de vehículos

La Guardia Civil ha detenido a los tres integrantes de un grupo criminal especializado en robos con fuerza en viviendas unifamiliares del suroeste de la Comunidad de Madrid, en el marco de la operación Habitat Junco, una investigación iniciada el pasado mes de febrero tras detectarse varios asaltos con un mismo patrón en distintos municipios de la región y que ha permitido esclarecer también hechos cometidos en la provincia de Toledo.

La investigación arrancó cuando los agentes detectaron una sucesión de robos en domicilios de localidades del suroeste madrileño. A partir de ahí, la Guardia Civil fue cerrando el círculo sobre un grupo organizado que actuaba con un modus operandi muy definido y con una notable intensidad delictiva, hasta el punto de cometer entre tres y cuatro asaltos en una misma tarde o noche.

Según la investigación, los autores elegían principalmente viviendas unifamiliares, generalmente aisladas, a las que accedían tras saltar vallas perimetrales y forzar ventanas o puertas correderas. Una vez dentro, sustraían objetos de alto valor económico y fácil salida en el mercado ilícito, como joyas, relojes, bolsos de primeras marcas y dinero en efectivo.

La actuación del grupo no se limitaba a la ejecución rápida de los robos. También cuidaba el reconocimiento previo de las zonas y su propia cobertura logística. Para ello utilizaba vehículos de alta gama, a los que cambiaba la matrícula con el fin de dificultar su rastreo y moverse por distintos municipios con menor riesgo de ser identificados. Después de los asaltos, los coches eran abandonados y quemados en descampados para borrar huellas y eliminar posibles pruebas.

Ese nivel de organización permitió a los investigadores atribuir a los detenidos una cadena de robos cometidos en Cubas de la Sagra, Batres, Torrejón de Velasco, Serranillos del Valle, Griñón, El Álamo, Torrelaguna, El Molar y Venturada, en la Comunidad de Madrid, así como en Cabanillas del Campo y Nambroca, ya en la provincia de Toledo. La amplitud geográfica del recorrido confirma que no se trataba de delincuencia oportunista o local, sino de un grupo con capacidad de desplazamiento y planificación.

La operación culminó con registros judiciales en los domicilios de los sospechosos, situados en Yuncos y Ugena, en Toledo. En esas entradas, la Guardia Civil recuperó un importante número de efectos procedentes de los robos investigados, entre ellos joyas, relojes y bolsos, además de herramientas especializadas utilizadas para acceder a las viviendas.

Los detenidos son tres varones de entre 25 y 49 años. Según la Guardia Civil, el cabecilla del grupo es el de mayor edad y ya había liderado con anterioridad grupos de aluniceros en la Comunidad de Madrid, un dato que sitúa la operación dentro de trayectorias delictivas conocidas por los investigadores y no en un fenómeno improvisado o esporádico.

Todos ellos contaban además con antecedentes por delitos contra el patrimonio. Una vez puestos a disposición de la autoridad judicial competente, se decretó su ingreso en prisión, lo que refuerza la gravedad con la que se valora tanto el número de hechos esclarecidos como el perfil del grupo y su reincidencia.