Amyts convoca concentraciones en hospitales, ante el Ministerio de Sanidad y frente a la Consejería para exigir una negociación propia del colectivo facultativo.
Los médicos y facultativos madrileños retoman este lunes 18 de mayo la cuarta semana de huelga indefinida intermitente, con paros hasta el viernes 22, para rechazar el acuerdo de Estatuto Marco pactado entre el Ministerio de Sanidad y varios sindicatos. El colectivo reclama un texto propio que reconozca sus singularidades, formación y responsabilidad profesional.
La movilización da continuidad a las semanas de paros desarrolladas a mediados de febrero y marzo, y a mitad de abril. El formato mantiene carácter intermitente, con una semana de huelga al mes en esta primera fase. La próxima convocatoria está prevista entre el 15 y el 19 de junio.
Amyts, el sindicato mayoritario entre los facultativos madrileños, ha organizado distintas concentraciones durante la semana. La primera tendrá lugar este lunes a las 10.00 horas en la puerta principal del Hospital Clínico San Carlos, acceso A.
El acto central se celebrará el miércoles 20 de mayo a las 10.00 horas ante el Ministerio de Sanidad. La protesta forma parte de una acción coordinada de ámbito nacional, con movilizaciones simultáneas en todas las comunidades autónomas.
También habrá concentraciones a las 10.00 horas el martes en el Hospital de Móstoles, el jueves en el Hospital de La Princesa y el viernes ante la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid, en la calle Aduana.
La huelga está convocada por médicos y facultativos de toda España para reclamar la creación de un Estatuto Marco propio. Los convocantes sostienen que el texto debe ajustarse a la formación, la responsabilidad y las condiciones específicas del ejercicio médico y facultativo.
Los sindicatos reclaman además un ámbito de negociación específico para el colectivo, con garantías jurídicas reales y sin dependencia de otras mesas. Esta exigencia se dirige tanto al Ministerio de Sanidad como a las administraciones autonómicas con competencias en materia laboral y sanitaria.
El Comité de la Huelga Médica y Facultativa de la Comunidad de Madrid está integrado por Amyts, SIME, MUD y AME. Sus representantes se reunieron el pasado 30 de abril con la Consejería de Sanidad para abordar cuestiones laborales de competencia autonómica, aunque calificaron el encuentro de “decepcionante”.
La secretaria general de Amyts, Ángela Hernández, afirmó que la reunión fue “muy corta” y “francamente muy decepcionante”. Según denunció, habían transcurrido más de dos meses y medio desde el primer encuentro, en el que se habría acordado entregar un acta y fijar un calendario de reuniones que, de acuerdo con el sindicato, no se ha materializado.
Amyts reclama al Ministerio de Sanidad y a la Comunidad de Madrid una negociación “real” con los representantes de los médicos y facultativos. El sindicato defiende que las mejoras laborales son necesarias para fidelizar a los profesionales y atraer talento al sistema sanitario español.
La consejera de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Fátima Matute, ya trasladó su apoyo a la creación de un Estatuto Marco propio para médicos en una reunión con responsables de la Confederación Española de Sindicatos Médicos, una de las organizaciones convocantes de los paros.
Durante ese encuentro, Matute reclamó al Ministerio de Sanidad que impulse un proceso de negociación “real” con todos los profesionales, incluidos los médicos, como interlocutores directos en la negociación de sus condiciones laborales. La consejera defendió la habilitación de un espacio propio en el que estén representados los facultativos.
La Consejería de Sanidad ha cifrado en más de 12,8 millones de euros el impacto de la huelga de médicos y facultativos en la sanidad madrileña desde diciembre hasta finales de abril. Según los datos trasladados por el departamento autonómico, los paros han supuesto la suspensión de 8.148 cirugías, 167.114 consultas y 17.321 pruebas diagnósticas.
Amyts ha reclamado además al Presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que asuma las negociaciones en primera persona. El sindicato considera que la ministra de Sanidad, Mónica García, ha dejado de ser una “interlocutora válida” para resolver el conflicto abierto con los médicos y facultativos.
Más de 175.000 médicos de toda España están llamados a secundar la huelga. La convocatoria parte de la Confederación Española de Sindicatos Médicos, el Sindicato Médico Andaluz, Metges de Catalunya, la Asociación de Médicos y Titulados Superiores de Madrid, el Sindicato Médico de Euskadi y el Sindicato de Facultativos de Galicia Independientes O'MEGA.
En la Comunidad de Madrid, la huelga afecta a todos los médicos y facultativos, incluidos los profesionales de Atención Primaria, Hospitalaria y Extrahospitalaria. También alcanza a los médicos internos residentes, a los facultativos sanitarios especializados y a los profesionales del Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla.
La convocatoria incluye además a los facultativos de la Fundación Jiménez Díaz y de los centros vinculados al Servicio Madrileño de Salud, entre ellos la Fundación Hospital Alcorcón, el Hospital de Fuenlabrada, la Unidad Central de Radiodiagnóstico y los hospitales de Villalba, Valdemoro, Rey Juan Carlos y Torrejón.
Los convocantes han denunciado los servicios mínimos fijados para la huelga al considerarlos “abusivos”. El comité sostiene que el marco establecido limita el impacto real de los paros y reduce la capacidad de presión de los profesionales en una negociación que consideran bloqueada.
En el ámbito autonómico, el Comité de Huelga reclama un nuevo modelo de carrera profesional abierto y permanente. La propuesta incluye formación especializada, valoración de méritos objetivos, un quinto nivel y sistemas de homologación flexibles que permitan la progresión de los facultativos.
Los sindicatos exigen además el respeto a la singularidad y responsabilidad del desempeño médico. En este punto, reclaman una diferenciación retributiva entre los grupos A-1 y A-2 y el mantenimiento de los requisitos de titulación y categoría profesional para garantizar la calidad asistencial.
Otra de las reivindicaciones es la jubilación anticipada mediante la aplicación de coeficientes reductores por penosidad y riesgos laborales. Los representantes de los facultativos también piden elevar el pago de las guardias al 175% y extender la autocobertura, con voluntariedad y remuneración de la jornada complementaria.
El comité reclama además el complemento transitorio por la pérdida de la paga extra de 2010, con abono en junio y septiembre, así como igualdad en la valoración de servicios en todos los centros sanitarios de la región.
Entre las demandas figura la equiparación del Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla con el Servicio Madrileño de Salud en retribuciones y movilidad, con la eliminación de la brecha por exclusividad. También se piden mejoras retributivas para los residentes, mediante un complemento autonómico por formación, incremento progresivo, inclusión en programas especiales y bolsa de rotaciones externas.
Para Odontología de Atención Primaria, los convocantes reclaman límites de cupos, dimensionamiento de agendas, recursos mínimos y mejoras retributivas ligadas a productividad, turnos de tarde y sobrecarga asistencial.