La Comunidad de Madrid declarará la profesión de Enfermería como categoría deficitaria, una medida largamente reclamada por el sector sanitario y que busca dar respuesta a la escasez estructural de profesionales en el sistema público. Así lo ha anunciado la Consejería de Sanidad tras una reunión mantenida esta semana con representantes del Colegio Oficial de Enfermería de Madrid.
El encuentro, en el que participaron la consejera Fátima Matute y el presidente del CODEM, Jorge Andrada, ha servido para constatar la necesidad urgente de reforzar la profesión enfermera, considerada pilar esencial de la asistencia sanitaria. Ambas partes coincidieron en la importancia de optimizar los recursos humanos y avanzar hacia un modelo que garantice una atención segura y de calidad para los ciudadanos.
Desde el Colegio Oficial de Enfermería de Madrid se insiste en que la declaración de profesión deficitaria resulta clave para visibilizar un déficit que estiman en torno a 11.000 profesionales en la región. Esta situación, advierten, compromete tanto la estabilidad de las plantillas como la calidad asistencial, especialmente en momentos de alta presión sanitaria.
La Consejería ha confirmado que atenderá esta reivindicación, si bien desde el sector se subraya que la medida debe ir acompañada de acciones concretas que permitan mejorar la captación de profesionales, evitar la fuga de talento y reforzar la estabilidad laboral en el Servicio Madrileño de Salud.
Entre los avances planteados, el Gobierno regional ha anunciado también la incorporación de la figura de la Enfermera Clínica Investigadora. Se trata de un perfil que pretende integrar la investigación en la práctica asistencial diaria, impulsando la innovación y la mejora de los cuidados.
El CODEM defiende esta iniciativa como un paso decisivo hacia un sistema sanitario basado en la evidencia científica, capaz de mejorar los resultados en salud y reforzar el liderazgo de la profesión enfermera tanto en el ámbito generalista como en el especializado.
Durante la reunión se abordaron además diversas demandas relacionadas con las condiciones laborales. Entre ellas destacan el incremento retributivo de las horas extraordinarias, la estabilización de plantillas en servicios especialmente tensionados como Urgencias, y la ampliación de la duración de los contratos estivales para hacerlos más atractivos.
También se trataron cuestiones como la inclusión de complementos específicos en zonas rurales, la reorganización de turnos, el desarrollo de especialidades o el impulso de la digitalización y nuevas líneas asistenciales en ámbitos como la salud mental, la atención comunitaria y la salud de la mujer.
La consejera Matute ha mostrado disposición a estudiar estas propuestas, aunque ha recordado que algunas dependen de competencias estatales, como es el caso de la reclasificación profesional de las enfermeras al grupo A-1, una reivindicación histórica del colectivo.
Desde el ámbito sindical, Satse Madrid ha reclamado que la declaración de categoría deficitaria tenga efectos inmediatos, alertando de que la falta de enfermeras ya está dificultando la cobertura de permisos en centros sanitarios ante la proximidad de periodos como la Semana Santa.
El sindicato advierte de que muchos profesionales se ven obligados a abandonar Madrid en busca de mejores condiciones laborales en otras comunidades autónomas o en el extranjero, lo que agrava aún más la escasez en el sistema público madrileño.
En este contexto, insisten en que las medidas planteadas deben materializarse sin demora para evitar que se repitan situaciones como las vividas en anteriores campañas sanitarias, donde la falta de personal impidió una respuesta adecuada a la demanda asistencial.