La Asamblea de Madrid ha rechazado la iniciativa presentada por VOX para impulsar la creación de un Estatuto Médico propio que reconozca la singularidad de la profesión y mejore el marco laboral de los facultativos. La propuesta no salió adelante después de que el Partido Popular optara por abstenerse y los grupos de la izquierda votaran en contra.
Desde Vox han criticado el resultado del debate parlamentario y han acusado tanto al Gobierno regional como a Más Madrid de impedir que prosperara una iniciativa que, según sostienen, respondía a las demandas del colectivo médico en un momento de tensión en el sistema sanitario.
La iniciativa defendida por Vox pretendía instar al Gobierno de España a impulsar un estatuto específico para los médicos dentro del Sistema Nacional de Salud. La formación argumenta que la profesión médica tiene características propias, como la responsabilidad clínica y legal directa o un proceso formativo que se prolonga durante más de una década entre carrera y residencia.
Durante el debate parlamentario, Vox defendió que los problemas actuales del sistema sanitario no se deben únicamente a la falta de profesionales, sino también a las condiciones laborales que afrontan los médicos, como guardias prolongadas, jornadas de 24 horas o una elevada carga asistencial.
Según la formación, un estatuto propio permitiría reconocer esas particularidades y contribuir a frenar la salida de profesionales del sistema sanitario público.
El Partido Popular mostró inicialmente disposición a negociar la propuesta y llegó a trabajar con Vox en una enmienda transaccional para modificar el texto inicial. Sin embargo, finalmente la Cámara votó la propuesta original y los populares optaron por abstenerse.
Desde el PP se defendió que las condiciones laborales del personal sanitario deben abordarse dentro del marco estatal del Estatuto Marco del personal sanitario, que depende del Ministerio de Sanidad, y no mediante iniciativas que puedan generar diferencias entre colectivos profesionales.
Los grupos de la izquierda también rechazaron la propuesta. Desde Más Madrid se argumentó que la creación de un estatuto específico para los médicos no resolvería los problemas estructurales de la sanidad pública y que la prioridad debería centrarse en reforzar la inversión y mejorar las condiciones laborales de todos los profesionales sanitarios.
En una línea similar, el PSOE defendió que el sistema sanitario debe regirse por un marco común para todos los trabajadores del sector y consideró que la creación de un estatuto exclusivo para los médicos podría fragmentar la organización del sistema.
Los socialistas recordaron además que el debate sobre las condiciones laborales del personal sanitario está vinculado actualmente a la reforma del Estatuto Marco que impulsa el Gobierno central.
El rechazo de la iniciativa refleja las diferentes posiciones políticas sobre cómo abordar los problemas del sistema sanitario. Mientras Vox defiende la creación de un estatuto específico para los médicos, el resto de grupos apuesta por introducir mejoras dentro del marco general que regula al conjunto de los profesionales sanitarios.