La Comunidad se adelanta a la normativa europea con una estrategia para afrontar riesgos biológicos, químicos y ambientales
La Comunidad de Madrid aprobó este viernes su nuevo Plan de Preparación y Respuesta frente a Emergencias de Salud Pública. Se trata de un documento estratégico que adapta la normativa europea para anticipar, detectar y responder ante amenazas biológicas, químicas o ambientales, con el objetivo de proteger a la población madrileña de riesgos presentes y futuros.
El plan, elaborado por la Dirección General de Salud Pública, establece un marco de actuación basado en una gobernanza clara, vigilancia avanzada y capacidad operativa inmediata. Con su aprobación, Madrid se convierte en la primera comunidad autónoma en cumplir el reglamento europeo sobre amenazas transfronterizas graves para la salud aprobado en 2022.
La consejera de Sanidad, Fátima Matute, y la directora general de Salud Pública, Elena Andradas, presentaron esta estrategia en el Hospital Enfermera Isabel Zendal. Andradas subrayó la necesidad de estar "continuamente preparados" y señaló que el documento se revisará cada año para adaptarse a nuevas amenazas, desde virus respiratorios hasta brotes como los de sarampión en 2024 o mpox iniciados en 2022.
El plan se articula en torno a varios pilares clave: un comité de coordinación que permitirá una respuesta integral, la detección temprana de riesgos y la formación continua de los profesionales mediante simulacros. También contempla la actualización permanente de los planes de contingencia en los centros sanitarios públicos y la creación de reservas estratégicas de material.
Entre sus líneas de actuación figuran la vigilancia integrada de enfermedades, un sistema de alerta temprana que conecta salud humana, animal y ambiental, y el refuerzo de la capacidad diagnóstica. El plan incorpora además medidas de comunicación para combatir la desinformación y garantizar que la población reciba información fiable en situaciones de crisis.
El documento incluye un modelo operativo por niveles que abarca desde la alerta inicial hasta la fase de recuperación, con la participación de distintos organismos sanitarios y el asesoramiento de sociedades científicas. Sigue las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud y del Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades.
El SUMMA 112 desempeña un papel esencial en este plan como encargado de la respuesta operativa en emergencias sanitarias, coordinando los recursos de transporte sanitario y asistencia prehospitalaria en situaciones de crisis de salud pública.