El alcalde carga contra el Ejecutivo central durante el Pleno de Cibeles, vinculando sus críticas a la investigación sobre Zapatero.
José Luis Martínez-Almeida ha denunciado este martes en el Pleno de Cibeles que “hay que acabar cuanto antes” con el Gobierno de Pedro Sánchez, al que ha tildado de “el más corrupto de la historia”. La acusación llegó durante su intervención en respuesta a una pregunta del portavoz de VOX, Javier Ortega Smith, sobre los criterios de baremación para la admisión en escuelas infantiles.
El regidor madrileño aprovechó la ocasión para arremeter contra el Ejecutivo central, conectando sus críticas con la investigación que rodea al expresidente socialista José Luis Rodríguez Zapatero. Desde el salón de plenos del Ayuntamiento de Madrid, Almeida proclamó: “Menos collares y más ayudas a la familia. Menos cajas fuertes y más ayuda a las familias en España”
En su argumentación, el alcalde subrayó que las administraciones públicas deben priorizar el apoyo a familias y personas en situación de vulnerabilidad. Según su perspectiva, el Gobierno de Sánchez antepone "los collares" a quienes requieren respaldo institucional, en referencia directa a la incautación de joyas halladas en una caja fuerte del despacho de Zapatero durante un operativo policial.
La pregunta inicial de Vox versaba sobre escuelas infantiles y sus criterios de admisión, pero Almeida la convirtió en plataforma para enfrentamiento político con el PSOE y el Ejecutivo central. El alcalde no desaprovechó la oportunidad de dirigir parte de sus críticas hacia Reyes Maroto, portavoz socialista en el Ayuntamiento de Madrid, ironizando sobre que la edil llevara al Pleno una chapa de apoyo a los vecinos de Montecarmelo en lugar de un collar, en alusión a la misma investigación.
El Pleno de Cibeles se convirtió nuevamente en escenario de confrontación política entre el Gobierno municipal y la oposición. Las políticas familiares sirvieron como punto de partida para que el alcalde pivotara hacia las investigaciones que afectan al entorno socialista, consolidando así su estrategia de réplica política.
Este enfrentamiento refleja la intensidad del debate político en la capital, donde cuestiones de gestión municipal quedan frecuentemente subordinadas a la confrontación ideológica entre administraciones de distinto signo político, especialmente cuando entran en juego investigaciones que afectan a dirigentes de la oposición.