Pere Navarro amenaza a los conductores este verano

Pere Navarro amenaza a los conductores este verano

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El director de la DGT advierte de multas veraniegas y "problemas con la aseguradora" a quienes sufran una avería.

La campaña informativa previa a los desplazamientos estivales ha adquirido este año un cariz inusualmente hostil. El director general de Tráfico, Pere Navarro, ha generado una ola de críticas entre conductores y colectivos del motor al adoptar un tono amenazante para imponer la obligatoriedad de la baliza de emergencia conectada V16, abandonando la pedagogía vial que debería caracterizar su gestión.

Durante un desayuno informativo, Navarro sustituyó las recomendaciones de seguridad por advertencias explícitamente punitivas. Advirtió que cualquier conductor que sufra un percance o avería mecánica en ruta no solo será sancionado por las patrullas si carece del dispositivo, sino que aseguró que el usuario tendrá serios problemas con el atestado y con su propia compañía aseguradora a la hora de reclamar las coberturas contratadas. Estas declaraciones han sido rechazadas por diversos sectores como un abuso administrativo que instrumentaliza a las aseguradoras como herramienta de coacción estatal. Lejos de reconocer las deficiencias en la implantación del sistema, Navarro arremetió contra el debate parlamentario, tildando despectivamente de "chivatos" a los representantes del Partido Popular por elevar sus dudas sobre la V16 a Europa, y desestimó con condescendencia las críticas de VOX afirmando que El País tiene problemas más importantes.

La actitud desafiante del director también se manifestó al abordar el repunte de siniestralidad registrado en mayo y junio. En lugar de proponer mejoras en el mantenimiento de las calzadas o en la señalización vial, la respuesta de la DGT consistirá en intensificar la presión recaudatoria mediante la implantación inmediata de nuevos radares móviles ocultos en zonas de obras, un mecanismo punitivo que ya cuenta con la homologación técnica del Ministerio.

Navarro también expresó su malestar con la soberanía parlamentaria al reprochar abiertamente al Congreso de los Diputados el rechazo a su propuesta para reducir los límites de alcoholemia. El director restó valor a los argumentos de la cámara legislativa asegurando con soberbia que la medida terminará por imponerse inevitablemente, una postura que refleja una preocupante desconexión con el poder legislativo.

El conjunto de estas declaraciones y medidas constata una deriva autoritaria en una dirección general que parece priorizar la multa y el señalamiento del ciudadano por encima de la verdadera concienciación vial. La gestión de Navarro evidencia una creciente tendencia a sustituir la educación en seguridad vial por mecanismos de control punitivo, alejándose de los principios que deberían fundamentar la labor de una institución responsable de la seguridad en las carreteras.