El alcalde se toma "a chufla" las críticas del ministro de Transportes sobre la visita papal y propone con humor un reconocimiento en la cena navideña del PP.
La tradicional celebración del día de San Antonio de la Florida ha servido de escenario para una nueva entrega del cruce de declaraciones entre el Gobierno de la nación y el municipal. El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ha recurrido este viernes a la ironía política para replicar al ministro de Transportes, Óscar Puente, asegurando que su labor de oposición externa es el mejor activo electoral para los intereses de los populares madrileños.
El regidor madrileño ha contestado de forma directa a un mensaje publicado por Puente en las redes sociales, donde el ministro comparaba la organización de la visita del Papa León XIV entre Madrid y Barcelona, tildando la gestión de la capital como la herencia del conocido "relaxing CUP of café con leche". Almeida ha manifestado que ante las provocaciones del titular de Transportes lo más saludable es mantener las distancias y tomarse sus comentarios con sentido del humor.
Desde una perspectiva de competencia de modelos y libertad de expresión en la arena pública, el alcalde ha bromeado con la posibilidad de dedicarle su futura victoria en los comicios de mayo de 2027. Almeida ha sugerido que propondrá a la presidenta del partido regional, Isabel Díaz Ayuso, otorgarle un reconocimiento especial a Óscar Puente en la próxima cena de Navidad del PP, ironizando con que los agravios del ministro hacia la capital suponen un favor impagable que cohesiona el voto del electorado centroderechista.
La polémica ha servido también para que el primer edil desvíe el foco hacia la portavoz del Grupo Socialista en el consistorio, Reyes Maroto, a quien ha preguntado de forma directa si secunda el desprecio institucional del ministro hacia la respuesta ciudadana de los madrileños. El regidor ha afirmado que esperará la contestación oficial de la jefa de la oposición municipal mientras se toma un café, lamentando el silencio de la delegación local del PSOE ante los ataques a la imagen de la villa.
Por otro lado, Martínez-Almeida ha endurecido el discurso judicial para censurar las palabras del ministro de Transformación Digital, Óscar López, quien sugirió la existencia de prevaricación en el entorno de la magistratura. El alcalde ha tildado a López de imprudente y cobarde por lanzar acusaciones genéricas en un mitin político en lugar de acudir a los tribunales, concluyendo de forma tajante que sus declaraciones contra el Tribunal Supremo son incompatibles con la salud democrática de un Estado de Derecho y deberían acarrear su dimisión inmediata.