El censo de 2025 registra 2.663 ejemplares, un aumento del 10,9% respecto a 2024 y un crecimiento del 95% desde 2021.
El lince ibérico ha alcanzado en 2025 su cifra más elevada desde que existen registros coordinados de seguimiento: 2.663 ejemplares censados en España y Portugal, según el informe del grupo de trabajo coordinado por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.
Este resultado supone un incremento del 10,9% respecto a los 2.401 individuos contabilizados en 2024. La recuperación es aún más notable si se compara con 2021, cuando la población total apenas alcanzaba 1.365 linces, lo que representa un crecimiento cercano al 95% en apenas cuatro años. El Ministerio calcula una tasa media de crecimiento anual del 24%.
España alberga el 85% de la población total, con 2.269 ejemplares, mientras que Portugal registra 394 individuos. En el territorio español, Castilla-La Mancha concentra la mayor población, con 1.051 linces que representan el 46,3% del total nacional. Andalucía le sigue con 885 ejemplares, equivalentes al 39% de la población peninsular.
La distribución geográfica muestra que Sierra Morena sigue siendo el principal núcleo de presencia del lince ibérico, con 1.145 individuos repartidos entre Andalucía y Castilla-La Mancha. En la vertiente andaluza, Sierra Morena Oriental, que abarca Jaén y Córdoba, alberga 613 ejemplares, mientras que otras áreas de conexión registran 61 linces. En Castilla-La Mancha, los diversos núcleos de Ciudad Real y Albacete cuentan con 471 individuos.
Fuera de estos territorios principales, Extremadura registra 302 ejemplares y la Región de Murcia, 19. La presencia de la especie se ha extendido también a Castilla y León, donde se han detectado 11 individuos vinculados al proyecto de reintroducción en la comarca del Cerrato palentino. En la Comunidad de Madrid, se ha confirmado un ejemplar asentado en el este de la región.
La expansión territorial se materializa en 26 núcleos geográficos distintos, de los cuales 18 registraron reproducción durante 2025. El resultado reproductivo ha sido significativo: nacieron 952 cachorros con una tasa de fecundidad de 1,75, cifra que expresa el número de crías nacidas por hembra territorial.
El censo identificó 1.711 linces adultos o subadultos con una distribución equilibrada por sexos: 824 machos y 791 hembras. El número de hembras reproductoras o territoriales ascendió a 542, lo que supone 72 más que en 2024. Esta cifra se aproxima progresivamente a las 750 hembras que los expertos consideran como referencia para confirmar que la especie ha alcanzado un estado de conservación favorable.
El Ministerio ha advertido que el crecimiento de la población plantea nuevos desafíos metodológicos. La identificación individual de todos los ejemplares se vuelve cada vez más difícil, especialmente en Andalucía y Castilla-La Mancha, donde la cantidad de recursos logísticos y el esfuerzo requerido para un censo completo resultan cada vez más exigentes. Por esta razón, las cifras actuales deben interpretarse como un número mínimo de linces.
La recuperación del lince ibérico es considerada por Transición Ecológica como un referente mundial en conservación de especies. La transformación es dramática: de menos de 100 ejemplares censados en 2002 a 2.663 en 2025, gracias a más de dos décadas de programas coordinados entre España y Portugal.
El Ministerio ha subrayado el papel decisivo de las administraciones públicas, las entidades sectoriales, los propietarios y gestores de fincas privadas y la sociedad civil en la expansión territorial y numérica de la especie. Igualmente, ha destacado la importancia de los trabajos de cría en cautividad y reintroducción de ejemplares como elementos esenciales para la recuperación del lince.
Desde 2011, cuando comenzaron las primeras liberaciones de individuos nacidos en cautividad, hasta 2025 se han reintroducido 424 ejemplares en distintas áreas seleccionadas por sus condiciones ecológicas y socioambientales favorables.
A pesar de esta evolución positiva, Transición Ecológica mantiene la alerta sobre los factores de amenaza que aún afectan a la especie. En 2025 se registraron 273 muertes de lince, de las que 212, equivalentes al 77,9%, fueron causadas por atropellos en infraestructuras viarias.
Estos datos subrayan, según el Ministerio, la necesidad de avanzar en la aplicación de la Estrategia de conservación del lince ibérico en España y Portugal, aprobada en 2024 por la Conferencia Sectorial de Medio Ambiente, así como en la Estrategia Española de Infraestructura Verde y de Conectividad y Restauración Ecológicas.
La nueva fase de actuaciones tiene como objetivo mejorar la conectividad entre núcleos, reducir la fragmentación de hábitats y consolidar la expansión del lince en nuevas áreas, tanto en comunidades autónomas donde ya está presente como en nuevos territorios de Andalucía y Castilla-La Mancha.
La vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen, ha destacado que la recuperación del lince constituye un caso de éxito de una especie especialmente amenazada y ha agradecido el trabajo de técnicos, científicos, comunidades autónomas, el Gobierno de Portugal, organizaciones conservacionistas y sociedad civil.
@@CITA_INTOCABLE_001@@ "Toda la sociedad es plenamente consciente de algo fundamental, que hay que reivindicar un día como hoy, Día del Medio Ambiente, que invertir en la naturaleza es invertir en futuro", ha señalado Aagesen.