La Comunidad anilla medio centenar de buitres negros para reforzar su conservación en el Alto Lozoya

La Comunidad anilla medio centenar de buitres negros para reforzar su conservación en el Alto Lozoya

La Comunidad de Madrid ha iniciado el anillamiento de medio centenar de crías de buitre negro en la Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) del Alto Lozoya, dentro del término municipal de Rascafría, en el marco del programa de seguimiento del Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama. Esta AVE rapaz, la mayor de Europa, está catalogada como especie vulnerable en el Catálogo Español de Especies Amenazadas.

Los trabajos, a cargo del Grupo de Intervención en Altura de los Agentes Forestales (GIAM), permiten realizar un control y seguimiento individualizado de estas aves para mejorar su conservación. Los agentes acceden a los nidos situados en árboles de gran altura, descienden a los pollos, que pesan alrededor de cinco kilos, y, tras tomar muestras biológicas y alimentarlos, les colocan anillas identificativas antes de devolverlos a su lugar de origen.

La colonia de buitres negros de Rascafría es la cuarta más numerosa de España. De las cerca de 250 parejas reproductoras censadas en la Comunidad de Madrid en 2024, 186 se ubican en el entorno de Peñalara y otras 61 fuera de esta zona. El buitre negro puede alcanzar los 2,80 metros de envergadura y hasta 10 kilos de peso, y anida en grandes pinares lejos de entornos urbanos.

Desde su inicio en 2003, el programa de anillamiento ha permitido estudiar los hábitos de esta especie, sus áreas de alimentación, sus desplazamientos y principales amenazas. Además, incluye actuaciones de vigilancia, rescate de pollos caídos y alimentación suplementaria, fundamentales para el éxito reproductor.

Junto a los avances en la población de buitre negro, el Gobierno regional ha subrayado la recuperación de otras especies protegidas. La cigüeña negra ha duplicado su número de parejas reproductoras en una década, alcanzando las ocho en 2024, con 19 pollos. El águila imperial ibérica ha pasado de 30 parejas en 2008 a 102 este año. Por su parte, el buitre leonado cuenta ya con más de 600 ejemplares en la región, consolidando así el éxito de las políticas de conservación impulsadas en el ámbito autonómico.