El 97% de los controles realizados en Madrid resultó negativo y el Ayuntamiento destinará más de 700.000 euros al mantenimiento de los equipos.
La Policía Municipal de Madrid realizó 147.459 pruebas de alcoholemia durante 2025, lo que supone un incremento del 19% respecto al año anterior. Estos controles incluyeron intervenciones de oficio, actuaciones en accidentes e infracciones de tráfico. La delegada de Seguridad y Emergencias del Ayuntamiento, Inma Sanz, presentó estos datos este jueves tras la Junta de Gobierno, en la que también se autorizó un contrato de mantenimiento de equipos por más de 700.000 euros.
Del total de pruebas realizadas en 2025, el 97% arrojó resultado negativo. Entre los controles positivos se registraron 351 casos, mientras que 152 conductores se negaron a someterse a la prueba de alcoholemia.
Solo en el primer trimestre de 2025, la Policía Municipal ya ha efectuado 41.856 test de alcoholemia. En este mismo período, el 97,4% de las pruebas han resultado negativas, manteniéndose la tendencia de resultados favorables.
Inma Sanz vinculó directamente estas cifras con la necesidad de preservar en óptimas condiciones los dispositivos que utilizan los agentes en los controles de alcohol en aliento. Durante la rueda de prensa posterior a la Junta de Gobierno, la delegada subrayó la importancia de esta inversión en mantenimiento.
El Gobierno municipal ha autorizado un contrato de servicios de mantenimiento para los equipos de alcoholemia con un gasto plurianual superior a los 700.000 euros. Este presupuesto busca garantizar que los dispositivos permanezcan operativos y proporcionen resultados fiables en todas las intervenciones policiales.
El cuerpo de Policía Municipal dispone actualmente de 59 equipos evidenciales para la prueba de alcohol en aliento, conocidos como etilómetros. Estos aparatos generan mediciones con validez probatoria en procedimientos administrativos y judicales.
Además de los etilómetros, la Policía Municipal cuenta con 74 equipos de cribado rápido, denominados alcolímetros. Estos dispositivos permiten realizar una primera comprobación preliminar en controles preventivos, accidentes e infracciones de tráfico.
Sanz enfatizó que estos equipos deben estar disponibles las 24 horas del día, los siete días de la semana. Por ello, la delegada ha defendido que no es suficiente adquirir los dispositivos, sino que resulta imprescindible garantizar su mantenimiento técnico continuo.
El contrato incluye actuaciones para garantizar la efectividad de los equipos, reparar averías mecánicas o eléctricas y subsanar posibles fallos de software. Con estas medidas, la Policía Municipal podrá mantener su capacidad operativa de control y prevención en materia de seguridad vial.