El soterramiento de la A-5 cumple seis meses desde el inicio de las obras de su primera fase y lo hace según el calendario establecido. Así lo ha comunicado el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, durante una visita a las obras, acompañado por el delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, Borja Carabante. En el tramo comprendido entre la avenida del Padre Piquer y Batán ya se han instalado 1.650 pilotes, lo que representa el 30% del total previsto, y ha comenzado la colocación de la losa superior del túnel.
El proyecto del Paseo Verde del Suroeste, dotado con una inversión de 408 millones de euros íntegramente financiada por el Ayuntamiento, prevé la cubrición de un tramo de 3,2 kilómetros de la A-5, entre la Avenida de Portugal y la avenida del Padre Piquer. Las obras, iniciadas el 11 de octubre de 2024, avanzan a buen ritmo y sin incidencias destacadas, pese a las complicaciones meteorológicas del pasado mes de marzo. En el distrito de Latina trabajan diariamente ocho piloteras, ocho grúas y más de veinte excavadoras para sellar la brecha entre barrios que la autovía ha representado durante décadas.
Una vez finalizada la primera fase, comenzará la segunda etapa del proyecto, vinculada a la Operación Campamento. Inicialmente prevista hasta la avenida de la Aviación, esta fase se prolongará hasta la Dehesa del Príncipe, ampliando el recorrido del túnel en 700 metros adicionales atendiendo a las peticiones de los vecinos. La superficie ganada se convertirá en un corredor verde con 80.000 metros cuadrados, más de 7.200 árboles, casi 7.000 coníferas plantadas y 330 ejemplares trasplantados.
El nuevo espacio fomentará la movilidad peatonal y ciclista con aceras ampliadas, 33 conexiones peatonales y un carril bici bidireccional de 3,5 kilómetros que enlazará la calle Illescas con Madrid Río a través de la avenida de Portugal. En superficie, la A-5 no ha sido cerrada, sino que se han reducido los carriles de forma planificada y coordinada con las distintas administraciones, con un sistema flexible que se adapta a las necesidades de cada fase de la obra.
El túnel contará con tres carriles por sentido distribuidos en dos vanos. Los carriles más cercanos a la mediana estarán destinados al uso como carriles bus-VAO, cuya utilización será regulada mediante señalización variable, respondiendo a las necesidades del tráfico. Se ha optado por el método de ejecución conocido como "cut and cover", que permite realizar la obra sin interrumpir completamente la circulación. En esta fase se han cerrado seis pasos peatonales y se trabaja actualmente en el enlace de Boadilla.
El alcalde ha reivindicado la gestión de su Gobierno frente a la del anterior Ejecutivo de Manuela Carmena, recordando que en el punto visitado se instalaron los semáforos que suprimió nada más asumir el cargo. “Prometí quitarlos y soterrar la A-5; ambas promesas se están cumpliendo”, ha señalado. Además, ha criticado la incoherencia de los portavoces de Más Madrid y PSOE, que se oponen a la obra pese a recurrir anteriormente la retirada de los semáforos. Almeida ha defendido que el soterramiento demuestra un modelo de ciudad centrado en la mejora real de la calidad de vida y ha desmentido las predicciones alarmistas de la izquierda sobre un colapso circulatorio que no se ha producido gracias al plan de movilidad implantado.