El Ayuntamiento de Madrid recuerda que no se pueden plantar árboles en Sol por ser BIC

El Ayuntamiento de Madrid recuerda que no se pueden plantar árboles en Sol por ser BIC

La delegada de Obras y Equipamientos del Ayuntamiento de Madrid, Paloma García Romero, ha respaldado este lunes el sistema de toldos instalado en la Puerta del Sol, subrayando que su diseño respeta las restricciones legales que impone su condición de Bien de Interés Cultural. Según ha explicado, esta catalogación impide expresamente la plantación de árboles o la instalación de estructuras permanentes, lo que limita las posibilidades de intervención en este emblemático espacio urbano.

Durante una visita a las obras del Parque Castellana, García Romero ha remarcado que los toldos cuentan con un alto nivel de calidad y resistencia, avalados por ingenieros de caminos. Estas cubiertas, desmontables y sujetas a rigurosos controles patrimoniales, se presentan como la solución técnica viable para proporcionar sombra sin vulnerar la normativa sobre conservación. La delegada ha señalado que cada detalle, incluso elementos mínimos como las chinchetas de anclaje, ha sido supervisado por la Comisión de Patrimonio.

La responsable de Obras ha señalado que la instalación de los toldos responde a una demanda popular, en el marco del rediseño integral de la plaza impulsado por el actual equipo de Gobierno, cuyo proyecto fue elegido mediante un concurso promovido por el Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid. En respuesta a las críticas de la oposición, ha reprochado a la izquierda que “nos critica todo”, recordando que en mandatos anteriores Sol estaba abierta al tráfico rodado, en contraste con el modelo peatonal actual, que considera más adecuado para los ciudadanos.

García Romero ha insistido en que los toldos, aunque no eliminan las altas temperaturas estivales, sí permiten aliviar parcialmente el calor en la plaza más transitada de la capital, generando zonas de sombra apreciables por los viandantes. A su juicio, se trata de una solución coherente, temporal y funcional, que respeta la singularidad histórica del enclave mientras se atienden las necesidades básicas de confort urbano durante los meses de mayor insolación.