El Ayuntamiento de Madrid espera el informe regional para decidir el futuro del edificio de Baobab en Lavapiés

El Ayuntamiento de Madrid espera el informe regional para decidir el futuro del edificio de Baobab en Lavapiés

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El Ayuntamiento de Madrid mantiene en suspenso cualquier decisión sobre el edificio del antiguo restaurante senegalés Baobab, en Lavapiés, a la espera del informe técnico que elabora la Comunidad de Madrid sobre su posible protección patrimonial.

El delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, Borja Carabante, ha señalado que dicho documento todavía no está finalizado, aunque se prevé que esté listo en el plazo aproximado de dos semanas. Será entonces cuando se determinen los siguientes pasos sobre el inmueble situado en la calle Cabestreros.

La intervención quedó paralizada después de que la Dirección General de Patrimonio Cultural decidiera suspender la licencia de obras concedida por el Ayuntamiento, con el objetivo de analizar los valores históricos del edificio y evaluar si procede su protección o inclusión en el catálogo correspondiente.

Desde el Consistorio se insiste en que la licencia fue otorgada con todas las garantías legales y tras superar los informes preceptivos, incluidas las comisiones locales de patrimonio. El Gobierno municipal subraya así que actuó conforme a la normativa vigente antes de que surgiera la polémica.

No obstante, ante las reclamaciones vecinales y políticas, el Ayuntamiento optó por trasladar la cuestión a la Comunidad de Madrid para que sea la administración competente en materia patrimonial la que fije un criterio definitivo.

Carabante ha explicado que será el contenido del informe autonómico el que determine si se protege el edificio o si, por el contrario, se levanta la suspensión y continúan las obras previstas. El caso refleja las tensiones habituales entre desarrollo urbanístico, conservación del patrimonio y presión vecinal en zonas especialmente sensibles como Lavapiés.

La resolución final, por tanto, queda supeditada a un dictamen técnico que marcará el futuro de un inmueble que ha generado debate sobre el equilibrio entre transformación urbana y respeto a la identidad histórica del barrio.