Almeida recuerda a Maroto que los madrileños eligieron soterrar la A-5 y no poner semáforos

Almeida recuerda a Maroto que los madrileños eligieron soterrar la A-5 y no poner semáforos

El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ha defendido este miércoles su modelo de transformación urbana frente a las críticas de la portavoz socialista en el Ayuntamiento, Reyes Maroto, por las molestias derivadas de las obras en curso, asegurando que los madrileños ya se pronunciaron en las urnas a favor del soterramiento de la A-5 y no de medidas como la colocación de semáforos.

Desde las cocheras de la EMT en Carabanchel, Almeida ha respondido a las declaraciones de Maroto, quien había expresado su preocupación por el “caos circulatorio” que, según ha denunciado, provocan las intervenciones simultáneas en diferentes puntos de la ciudad. La portavoz socialista reprochó al alcalde que pida paciencia a los ciudadanos y le acusó de falta de planificación, sugiriendo que la programación de las obras responde a intereses electorales.

Almeida ha reconocido que las obras pueden resultar molestas, pero ha recalcado que responden a un modelo de ciudad respaldado electoralmente. “Hay dos modelos en juego: el que optó por poner semáforos en la A-5 y el que opta por soterrarla, o el que se pregunta si los vecinos prefieren 16 carriles en la M-30 o una cubierta vegetal donde sus hijos puedan jugar”, ha afirmado, haciendo referencia a iniciativas como el Parque Ventas.

El alcalde ha defendido que los madrileños han validado, elección tras elección, el modelo del Partido Popular, centrado en grandes infraestructuras urbanas. Recordó como ejemplo el soterramiento de la M-30 impulsado por Alberto Ruiz-Gallardón, que, según relató, fue inicialmente muy criticado pero con el tiempo reconocido por los propios ciudadanos.

Martínez-Almeida ha insistido en que todas las obras que se están ejecutando estaban contempladas en el programa electoral del Partido Popular, respaldado mayoritariamente en las urnas, y ha reiterado que su compromiso es continuar con la transformación de Madrid, minimizando en lo posible las afecciones pero sin detener el avance de los proyectos estratégicos para la ciudad.