El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ha condenado con firmeza la violación de una menor ocurrida este fin de semana en las inmediaciones del centro de acogida del distrito de Hortaleza, así como el asalto sufrido por dos menores migrantes a manos de encapuchados. Desde la Casa de la Villa, el regidor ha expresado su "apoyo y cariño" a la familia de la víctima y ha calificado ambos hechos como "inadmisibles e inaceptables en una ciudad abierta como Madrid".
Martínez-Almeida ha aprovechado la ocasión para advertir de las consecuencias derivadas de la creciente radicalización del discurso político, tanto desde la izquierda como desde la derecha. "Aquellos que abonan la radicalización, tanto desde una posición como desde otra, deben ser conscientes de que pueden producirse consecuencias tan lamentables como las ocurridas en ese centro de menores", ha señalado, apuntando expresamente tanto a VOX como al Gobierno de España y sus socios parlamentarios.
El alcalde ha subrayado la necesidad de abordar la cuestión migratoria mediante un "debate público, sosegado y sereno", alejado de prejuicios ideológicos y descalificaciones simplistas. A su juicio, se trata de un asunto que "preocupa a gran parte de la sociedad" y que no puede despacharse con etiquetas ideológicas, como la acusación de racismo lanzada desde el Ejecutivo central.
Almeida ha defendido que el Partido Popular mantiene un discurso “claro y equilibrado” sobre inmigración, diferenciándose del planteamiento de Vox, y ha recordado que la inmigración ha sido positiva para España en las últimas décadas. No obstante, ha advertido contra las políticas de “puertas abiertas” y el “buenismo” promovidas por el Gobierno central, que a su juicio no ofrecen una solución eficaz a los retos actuales.
"Somos favorables a la inmigración por los efectos positivos que ha tenido, pero es obvio que debe estar sujeta a control. La inmigración ilegal no se puede resolver con mensajes ideológicos vacíos", ha insistido el alcalde, rechazando que desde el Ejecutivo se acuse de racismo a quienes plantean un enfoque más exigente.
Martínez-Almeida ha concluido su intervención alertando de que el clima de crispación generado por los discursos extremos puede agravar la tensión social, y ha recalcado que el Partido Popular no entrará en esa dinámica. “Quien pretende levantar muros lo hace desde la radicalidad y la provocación. Eso no lo va a conseguir con el PP”, ha sentenciado.