La mitad de los subsaharianos del CIE de Aluche lleva en España más de 9 años

La mitad de los subsaharianos del CIE de Aluche lleva en España más de 9 años

Casi la mitad de las personas de origen subsahariano del Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE) de Aluche lleva más de nueve años en España y, el 65 por ciento más de cinco, según un informe de la Asociación Karibu, Amigos del Pueblo Africano.

Este documento, "CIE: Intento fallido de expulsión", está elaborado con el trabajo de acompañamiento y visitas de esta asociación a 173 personas (167 hombres y 6 mujeres) de 22 países de África subsahariana en 2015, lo que supone un 10 por ciento del total de los internos en el CIE de Aluche.

Los CIE son establecimientos públicos de carácter no penitenciario, creados para el ingreso de extranjeros mientras se resuelve su expediente de expulsión, y con un tiempo de estancia máximo de 60 días.

A este centro llegan personas de toda España, y sólo el 14 por ciento de ellas han sido detenidas en la Comunidad de Madrid.

Seydou llegó en 2006 desde Senegal y consiguió regularizar su situación pronto, pero por impagos a la Seguridad Social perdió la residencia en 2013.

En una estación de autobuses lo detuvieron y lo mandaron a Aluche, donde recibió una notificación de vuelo colectivo.

Tras 9 años en España, Seydou no volvió a su país porque admitieron una medida cautelarísima para parar su expulsión y consiguió salir del CIE a los 13 días de su internamiento.

Una media de 15 años llevaban conviviendo en España los internos de este CIE procedentes de Ghana antes de ser detenidos e internados, y 12 los de Mali.

Mientras que en estos casos se ha producido un incremento, según Karibu, en 2015 tuvo lugar una "importante disminución" de las personas recién llegadas que son internadas con una orden de devolución respecto al año anterior, bajando del 57 por ciento en 2014 al 29 por ciento en 2015.

Por otro lado, "cada año se incrementa más la media de internamiento en el CIE", ha constatado Karibu, que estima que en 2015 fue de 38 días, 3 más que en 2014 y 6 más que en 2013.

La asociación denuncia en este informe que "se siga internando a personas especialmente vulnerables".

En este sentido, alertan de dos posibles menores, dos mayores de 65 años, 13 enfermos crónicos, 10 personas con enfermedades mentales, 9 personas con menores españoles o extranjeros a su cargo y 5 mujeres posibles víctimas de trata.

Kingsley huyó de Nigeria por motivos políticos en 1999: su hijo mayor estudia Ingeniería en Huelva, el mediano es campeón de boxeo en Andalucía y el pequeño cursa Primaria, pero aún así recibió la notificación de una expulsión, que nunca se llegó a realizar.

De hecho, Karibu destaca que en 2015 de las 173 personas retenidas, 142 fueron puestas en libertad y sólo un 17 por ciento fue finalmente expulsado.

Estas cifras, dice la organización, "demuestran de manera inequívoca la ineficacia del internamiento para el único propósito reconocido en la Ley de Extranjería, que es la expulsión efectiva de las personas a sus países de origen".