El Ayuntamiento de Madrid está trabajando en la actualización de los baremos de la Tarjeta Familia, una medida que responde al incremento del 9% en el Ingreso Mínimo Vital (IMV) aprobado en diciembre, según ha confirmado la portavoz municipal, Inma Sanz, en la rueda de prensa posterior a la Junta de Gobierno.
La decisión se produce tras las críticas de Más Madrid, que alertó de que algunas familias unipersonales han quedado excluidas de este sistema de ayudas desde el 1 de enero al superar los nuevos límites del IMV, en algunos casos por cantidades mínimas. La formación ha reclamado al gobierno de José Luis Martínez-Almeida que modifique de inmediato las condiciones para evitar esta exclusión.
Sanz ha explicado que la actualización del IMV se aprobó el pasado 23 de diciembre y que el área de Políticas Sociales del Ayuntamiento ya está trabajando para ajustar los baremos de la Tarjeta Familia. “Es un instrumento que ha sido un grandísimo éxito del Ayuntamiento de Madrid, consolidándose como referente nacional en la tramitación de ayudas sociales”, ha subrayado.
La Tarjeta Familia, puesta en marcha durante la pandemia, ha beneficiado a más de 36.000 familias desde su creación, con una inversión de más de 41 millones de euros. Para 2025, el presupuesto municipal contempla una partida inicial de 20 millones de euros, que podría ampliarse en función de las necesidades. Este instrumento permite a las familias acceder de manera ágil a alimentos, bienes básicos y, más recientemente, al transporte público.
La vicealcaldesa también destacó que en 2024 se abrieron cuatro oficinas específicas para simplificar la tramitación de la Tarjeta Familia, un esfuerzo por parte del Ayuntamiento para agilizar los procesos y ampliar las posibilidades de uso de esta ayuda.
Sanz también vinculó la actualización de la Tarjeta Familia al impacto de la inflación en los precios en España, una situación que atribuyó a la falta de medidas económicas adecuadas por parte del Gobierno de Pedro Sánchez. Según la portavoz, el Ayuntamiento está haciendo un esfuerzo para adaptar sus políticas sociales a este contexto económico adverso, garantizando que las familias más vulnerables puedan seguir accediendo a estas ayudas.