El Ayuntamiento de Madrid ha puesto en marcha "plan de choque" destinado a frenar la proliferación de la oruga procesionaria, una operación para la cual ha destinado equipos de operarios que, en todos los distritos, retiran los bolsones de los árboles y las procesiones de orugas del suelo.
El calor, la falta de lluvias y la escasez de productos de tratamiento autorizados, han contribuido a la proliferación de este insecto presente en el resto de la Comunidad de Madrid y en otras zonas del país, dice el Ayuntamiento en una nota de prensa en la que explica que cuenta con un banco de pruebas en el que experimenta distintos tratamientos ecológicos contra este tipo de oruga.
Según el Ayuntamiento, el plan fue puesto en marcha el miércoles y estará activo hasta el 10 de abril próximo.
Entre cuatro y cinco equipos de operarios retiran los bolsones de procesionaria de los árboles y las orugas en el suelo "para evitar su enterramiento y frenar así su ciclo de reproducción".
El Ayuntamiento informa en su nota de que se actuará en las zonas de pinos y cedros, con especial incidencia en zonas infantiles y estanciales y entornos de centros escolares, y explica que este año la salida de la oruga procesionaria se ha adelantado debido al calor y a la falta de lluvias.
También atribuye el Ayuntamiento un motivo para la proliferación de la oruga al hecho de que hay autorizados menos productos fitosanitarios para combatir al insecto y que no se realizan fumigaciones para proteger la salud de los ciudadanos y evitar los posibles efectos negativos para el medioambiente.
El Ayuntamiento recomienda evitar la manipulación de las orugas e incluso acercarse a ellas, especialmente en el caso de los menores y los animales de compañía, porque son urticantes y pueden producir intoxicaciones.
Y avisa que si un ciudadano ve procesionaria en lugares municipales públicos puede llamar al 010 para que el Ayuntamiento actúe sobre la zona.