El Ayuntamiento prorroga el servicio de acogida para mujeres sin hogar víctimas de violencia y sumará un nuevo educador a la plantilla.
Refuerzo económico para blindar la protección de las mujeres más vulnerables de la capital. El Ayuntamiento de Madrid ha aprobado el nuevo contrato de gestión del Centro de Acogida Beatriz Galindo, un recurso especializado en la atención integral y residencial de mujeres sin hogar o en situación de exclusión social severa que han sido víctimas de violencia machista.
La vicealcaldesa de Madrid, Inma Sanz, ha anunciado este jueves en rueda de prensa que el nuevo pliego cuenta con una **inversión plurianual de 6,5 millones de euros** y entrará en vigor en noviembre de 2026 de cara a los próximos dos años. Como principal novedad operativa, el presupuesto servirá para contratar a un nuevo educador social con el que reforzar las terapias diarias del centro, el cual atiende perfiles complejos marcados por el desarraigo, las adicciones o problemas de salud mental.
Desde la perspectiva de la libre reinserción comunitaria y la recuperación de la autonomía personal, el dispositivo despliega una red de recursos combinados. El centro Beatriz Galindo cuenta con 35 plazas de alojamiento completo, 20 plazas de centro de día y otras 15 plazas en la pensión Las Galindas. Esta última infraestructura funciona como un piso puente tutelado y seguro, diseñado específicamente para que las usuarias consoliden su independencia antes de abandonar la red asistencial.
Las métricas del último año completo cerrado reflejan el impacto real del programa en la calle. Durante el pasado ejercicio, el centro atendió a un total de 93 mujeres, concentrándose el grueso de las usuarias en la franja de edad que va de los 46 a los 55 años. Las terapias de los psicólogos y trabajadores sociales permitieron que 21 de ellas completaran con éxito sus objetivos de reinserción, logrando además que seis consiguieran un puesto de trabajo estable.
El Consistorio ha detallado que el acceso al recurso se realiza de forma centralizada mediante derivación de la Puerta Única de Entrada de la Red Municipal de Atención a Personas Sin Hogar. Las usuarias que logran el alta institucional abandonan el centro para iniciar un régimen de alquiler autónomo, regresar con sus familias o ser derivadas a recursos más especializados de la red madrileña, como centros de tratamiento de adicciones o residencias para personas con discapacidad, garantizando un acompañamiento continuo en sus nuevos proyectos de vida.