La Policía Municipal de Madrid intensifica la lucha contra los grafitis con la unidad SEPROPUR

La Policía Municipal de Madrid intensifica la lucha contra los grafitis con la unidad SEPROPUR

La Sección de Protección del Patrimonio Urbano (SEPROPUR) de la Policía Municipal de Madrid, creada hace un año para combatir el vandalismo urbano, ha registrado importantes avances: 264 expedientes abiertos, 384 denuncias, 42 investigados y cerca de 700 personas identificadas. Además, los agentes han realizado 200 vigilancias y remitido 117 atestados a los juzgados de instrucción y nueve a la Fiscalía de Medio Ambiente por daños en edificios de interés cultural.

La vicealcaldesa de Madrid, Inma Sanz, ha visitado hoy las instalaciones de SEPROPUR, dependiente de la Comisaría de Medio Ambiente. Esta sección, ubicada en la calle Plomo, cuenta con 39 agentes que operan en turnos continuos, los 365 días del año. Durante la visita, Sanz destacó el esfuerzo de los agentes en proteger el patrimonio urbano, cumpliendo así con uno de los compromisos electorales del actual Gobierno municipal.

Sanz subrayó que la creación de SEPROPUR responde a la necesidad de conservar el patrimonio de la ciudad y enfrentar de manera decidida los actos vandálicos. En el primer año de operación, la sección ha registrado un notable incremento en las actuaciones policiales, pasando de 17 atestados en 2022 a 117 en 2023, según los datos aportados por la vicealcaldesa.

Los agentes de SEPROPUR utilizan un enfoque basado en diagnósticos y mapas de riesgo, permitiendo una respuesta más eficiente en los puntos de la ciudad más vulnerables a las pintadas. El trabajo de esta unidad incluye la realización de registros fotográficos, análisis de grafitis, identificación de autores y colaboración con expertos en grafología. Además, investigan a través de redes sociales para identificar a los responsables y centralizan las denuncias administrativas de las distintas comisarías.

SEPROPUR mantiene una estrecha colaboración con el Área Delegada de Limpieza y Zonas Verdes, así como con los administradores de fincas, para asegurar la pronta restitución de los daños ocasionados. Además, la sección trabaja junto a la Fiscalía de Medio Ambiente para agilizar las actuaciones judiciales y aumentar la efectividad de las sanciones impuestas.

El esfuerzo del Ayuntamiento se ha visto reforzado con la creación de patrullas antigrafitis del Servicio Público de Limpieza Urgente (SELUR), lanzadas en septiembre de 2022. Estas patrullas, dotadas con un presupuesto de seis millones de euros y 55 efectivos, responden a avisos vecinales y realizan inspecciones periódicas para eliminar pintadas, logrando una cobertura más amplia en toda la ciudad.

El incremento en la vigilancia y las sanciones ha resultado en una reducción significativa de los actos vandálicos. Las multas por realizar pintadas van desde los 600 hasta los 3.000 euros, dependiendo de la superficie afectada, y los casos de reincidencia llevan a sanciones económicas aún mayores. El Ayuntamiento endureció estas sanciones en 2019, duplicando o triplicando los importes permitidos por la legislación vigente.

Casos destacados incluyen la investigación por daños al patrimonio histórico de dos grafiteros en la plaza de la Villa y el monumento a las víctimas de Mauthausen, así como las pintadas en el Museo de América, un edificio protegido. En otros incidentes, varios grafiteros han sido multados con importes que superan los 20.000 euros, y algunos enfrentan juicios penales por daños a bienes de especial protección, donde las penas pueden alcanzar hasta cuatro años de cárcel.

La eliminación de grafitis en la ciudad ha mostrado un notable aumento en los últimos años. En 2021 se limpiaron 167.693 m² de fachadas afectadas por pintadas, cifra que se incrementó un 92% en 2022, alcanzando los 321.862 m². En 2023, la superficie restaurada ha superado los 722.534 m², lo que supone un aumento del 124,5% respecto al año anterior.