El Ayuntamiento pone a disposición moldes descargables para confeccionar en casa los trajes castizos, con opciones para adultos y niños y posibilidad de personalizarlos
La parpusa, el safo, el gabriel, los alares, los calcos, el mantón de Manila y el vestido chiné entallado con mangas farol son algunas de las prendas y complementos que distinguen a los chulapos y chulapas más castizos de Madrid.
Con un fin de semana aún por delante para disfrutar de las fiestas de San Isidro, patrón de la capital, todavía hay tiempo para acudir vestido de forma tradicional a la Pradera de Carabanchel, las Vistillas, la Plaza Mayor o Matadero Madrid.
Quien desee lucir el atuendo tradicional tiene dos caminos: alquilar un traje ya confeccionado o elaborarlo en casa. Para esta segunda opción, el Ayuntamiento de Madrid ha puesto en línea patrones descargables en la web de la programación oficial de San Isidro, desarrollados en colaboración con la Asociación de Creadores de Moda de España.
Los moldes han sido diseñados por Encarna Herencias, del taller Con Alma de Costura, y están pensados para todos los niveles de experiencia: tanto para personas expertas en costura como para quienes están dando sus primeros pasos con la aguja.
En la plataforma oficial de San Isidro se encuentran patrones de chulapo, de chulapa e incluso para los más pequeños. El proceso es sencillo: basta con imprimir cada sección del patrón en formato DIN A-4 y unir todas las hojas de papel hasta obtener el molde de cada prenda del traje a escala real.
Una de las principales ventajas de esta iniciativa es que permite personalizar completamente el traje y darle un toque único, de modo que no haya dos atuendos iguales durante las fiestas.
En el caso del traje masculino, la indumentaria se compone de piezas bien definidas. La parpusa es la tradicional gorra de pata de gallo en blanco y negro; el safo, un pañuelo blanco anudado al cuello; el gabriel, el chaleco; los alares, o pantalones; y los calcos, los zapatos característicos del chulapo madrileño.
Para las chulapas, el vestido chiné entallado con mangas farol constituye la prenda central del atuendo, complementado con el mantón de Manila, ambos elementos reconocibles del traje castizo tradicional.
Una vez confeccionado el traje, solo queda añadir los claveles, flores que también tienen su propio lenguaje simbólico. En la solapa del chulapo se coloca un clavel reventón, mientras que las chulapas los lucen en la pañoleta.
El significado de los claveles varía según su número y color. Dos claveles rojos indican que la chulapa está casada; dos rojos y uno blanco, que es viuda; uno blanco y otro rojo, que está prometida o tiene pareja; y dos blancos, que está soltera.