Mercedes Zarzalejo reclama al Gobierno central homogeneizar la prueba de acceso a la universidad frente a un modelo territorial fragmentado.
La consejera de Educación, Ciencia y Universidades de la Comunidad de Madrid, Mercedes Zarzalejo, ha reclamado este jueves en la Asamblea de Madrid una Prueba de Acceso a la Universidad común para toda España. Durante su comparecencia sobre la organización de la PAU del curso 2025/2026, ha insistido en que los estudiantes deben poder competir en "igualdad de condiciones" independientemente de la comunidad autónoma donde se examinen.
Convocada a petición del Grupo Parlamentario VOX, Zarzalejo ha informado sobre el desarrollo de los exámenes de este curso. En su intervención ha subrayado que la prueba transcurre en Madrid con "absoluta normalidad", sin incidencias "relevantes", con "plena coordinación" entre las universidades y con “todas las garantías organizativas”.
Según la consejera, avanzar hacia una prueba verdaderamente común requiere “liderazgo y voluntad política” por parte del Gobierno de España. Sin embargo, ha denunciado que el Ejecutivo central ha optado por profundizar en un modelo territorial “cada vez más fragmentado”, lo que hace ese objetivo "muy difícil" e incluso "imposible" de alcanzar.
Zarzalejo ha criticado las "concesiones" que el Gobierno central ha otorgado a determinadas autonomías y ha alertado sobre los incentivos perversos que genera el sistema actual. Si cada territorio tiene márgenes distintos de exigencia, ha advertido, existe el riesgo de beneficiar a quienes rebajen el nivel de la prueba, creando desigualdades entre estudiantes que compiten por las mismas plazas.
La responsable madrileña de Educación ha reafirmado que la Comunidad de Madrid cree en el mérito, la capacidad y la igualdad de oportunidades. “Un estudiante madrileño debe competir en igualdad de condiciones”, ha subrayado ante los grupos parlamentarios.
En su argumentación, Zarzalejo ha señalado que un país que comparte universidades, títulos oficiales y movilidad académica debe avanzar también hacia reglas de acceso más homogéneas. La existencia de criterios distintos entre territorios puede afectar a la equidad de un sistema en el que todos los alumnos compiten por plazas universitarias comunes, ha explicado.
La consejera ha cargado contra los planteamientos de la izquierda y ha rechazado que el problema se limite únicamente al número de plazas universitarias. Ha pedido “dejar de atacar la iniciativa privada” y actuar de forma positiva sobre el sistema público, alejándose de lo que considera un enfoque parcial del debate.
Zarzalejo ha acusado a los grupos de izquierda de defender una universidad sin exigencia suficiente. Su crítica apunta a un modelo que describe como una “universidad de puerta giratoria” en la que los alumnos se eternizan con el "todo gratis" y sin mecanismos reales de responsabilidad académica.
Vox ha defendido una posición similar respecto a la crítica del modelo territorial. El diputado José Antonio Fuster ha sostenido que los alumnos madrileños compiten por las mismas plazas que estudiantes de toda España, pero no lo hacen con las mismas pruebas, los mismos criterios ni los mismos niveles de exigencia. Ha afirmado que el sistema de 17 modelos educativos y 17 selectividades distintas debe ser "destruido" por considerarlo "perverso" e "inconstitucional", vinculando esa fragmentación con una desigualdad de partida en el acceso a la universidad.
Desde el Partido Socialista Obrero Español, Horacio Díez ha respondido que el Partido Popular "siempre propone" una prueba única pero "nunca la aplica". El diputado socialista ha defendido que la desigualdad entre estudiantes comienza antes de la PAU y que no se resolvería únicamente con un examen igual para todo El País. Ha señalado que la solución pasa por aumentar el número de plazas en las universidades públicas y garantizar una financiación adecuada.
Díez ha recordado que la prueba actual ya cuenta con una estructura común, características básicas compartidas, criterios de evaluación comunes y, por primera vez, criterios mínimos de corrección para todo el territorio. Estos avances, ha argumentado, demuestran que existe una tendencia hacia la homogeneización sin necesidad de cambios radicales.
El diputado de Más Madrid Juan Varela Portas ha defendido que se están introduciendo cambios en línea con la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas para que la prueba sea cada vez más similar en estructura y en criterios de corrección entre distritos universitarios. Ha acusado a Vox de utilizar esta comparecencia como una "cortina de humo" para inventar falsas desigualdades territoriales, argumentando que ese enfoque oculta las verdaderas desigualdades sociales y económicas y busca generar discordia entre españoles de distintos territorios.
El debate ha vuelto a situar la PAU en el centro de la discusión educativa nacional. Madrid insiste en que la igualdad de oportunidades exige reglas más homogéneas y una mayor exigencia compartida, mientras la izquierda sostiene que el problema principal se encuentra en las condiciones previas del alumnado y en la oferta de plazas públicas.
Zarzalejo ha concluido defendiendo que la Comunidad de Madrid seguirá reclamando una prueba común que permita a los estudiantes competir con los mismos criterios. El Gobierno regional considera que el acceso a la universidad debe premiar el esfuerzo y garantizar que ningún alumno se vea perjudicado por haber cursado sus estudios en una comunidad autónoma más exigente.