Inversión de 7 millones para transformar más de 70 espacios vacíos en viviendas sociales en municipios como Madrid, Aranjuez, Valdemoro y Alcalá de Henares.
La Comunidad de Madrid invertirá 7 millones de euros para convertir locales vacíos de titularidad pública en viviendas sociales destinadas a familias vulnerables. El Consejo de Gobierno adjudicó este miércoles el contrato, que durará inicialmente dos años con posibilidad de prórroga, según informó el Ejecutivo regional.
La iniciativa aprovechará inmuebles actualmente sin uso integrados en el patrimonio de la Agencia de Vivienda Social, transformándolos en hogares con condiciones adecuadas de habitabilidad. Las obras incluirán la rehabilitación integral de cada espacio, con renovación de instalaciones esenciales: fontanería, electricidad, saneamiento y climatización.
Los trabajos también contemplan la reorganización de espacios interiores para adaptarlos al uso residencial, mejoras en accesibilidad, eficiencia energética y cumplimiento de la normativa vigente, con especial atención a las necesidades de personas con movilidad reducida.
El contrato permitirá transformar más de 70 locales en nuevas viviendas sociales. Estas actuaciones se sumarán a las 41 viviendas ya finalizadas y otras 14 que se encuentran en ejecución, acercando a la región al objetivo de alrededor de 150 espacios rehabilitados en distintos municipios.
Entre los municipios beneficiados figuran Madrid, Aranjuez, Valdemoro y Alcalá de Henares. El Ejecutivo autonómico enmarca esta medida dentro de su estrategia para incrementar el parque público de vivienda, especialmente dirigido a hogares con mayores dificultades de acceso al mercado residencial.
La Agencia de Vivienda Social gestiona más de 50.000 inmuebles distribuidos en 119 municipios de la región. Su patrimonio incluye cerca de 25.000 viviendas, además de garajes, locales y trasteros que conforman una cartera diversificada de activos.
De forma paralela a esta ampliación del parque público, la Comunidad mantiene un programa continuo de conservación, mantenimiento y rehabilitación de sus inmuebles, orientado a mejorar su calidad, seguridad y eficiencia energética. Esta estrategia integral busca garantizar que el patrimonio residencial público responda a las necesidades actuales de las familias madrileñas.