Según el Índice Autonómico de Competitividad Fiscal (IACF) elaborado por la Fundación para el Avance de la Libertad y la Tax Foundation de Estados Unidos, Madrid se posiciona como la comunidad autónoma española con mayor competitividad fiscal.
De acuerdo al informe, Madrid, cuya calificación en esta edición fue de 7,33, continúa en el primer lugar por otro año, aunque su puntuación disminuye ligeramente en 0,1, ya que la brecha con las demás regiones autónomas se reduce.
Según el estudio, lo que ha permitido mantener esta posición es la deflación de todos los niveles de ingresos en el impuesto sobre la renta, así como la mejora de las deducciones para las familias numerosas.
El índice, diseñado para permitir a líderes políticos, empresarios y ciudadanos de una comunidad evaluar, medir y comparar su sistema fiscal con el de otros, examina elementos fiscales como el Impuesto sobre la Renta, el Impuesto sobre el Patrimonio, el Impuesto sobre Sucesiones, el Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales (ITP) y el Impuesto sobre Actos Jurídicos Documentados (AJD), además de impuestos autonómicos específicos.
En el ranking, Madrid es seguida por las provincias vascas de Álava (7,04), Vizcaya (6,97) y Guipúzcoa (6,82) (en ese orden) como las más competitivas en términos fiscales. Según el estudio, las diferencias en la puntuación entre las tres diputaciones del País Vasco se deben principalmente a las variaciones en el Impuesto sobre la Renta y, especialmente, en el Impuesto sobre el Patrimonio, ya que la regulación de este último es peor en Álava que en Vizcaya, y aún más deficiente en Guipúzcoa.
Además, en relación a estas regiones en El País Vasco, se señala que, aunque continúan ocupando el segundo, tercer y cuarto lugar, Álava supera a Vizcaya al aprobar una reducción de hasta 200 euros en la cuota para los contribuyentes con una base imponible inferior a 35.000 euros.
En el quinto lugar se encuentra Andalucía, con una puntuación de 6,57 puntos, lo que representa un ascenso desde la séptima posición y una mejora de 0,37 puntos. El informe resalta que su progreso es especialmente notable, ya que en los últimos siete años ha pasado de ocupar el puesto decimosexto (2017) al quinto lugar actual, sin experimentar retrocesos en ningún momento.
En el año 2023, lo que ha impulsado su progreso es la reducción de la tarifa de los dos primeros tramos del Impuesto sobre la Renta, así como la exención total del Impuesto sobre el Patrimonio, además de los mínimos personales y familiares.
De acuerdo con el informe, Andalucía podría mejorar aún más si elimina la mayor parte de los impuestos autonómicos y reordena el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones, ya que las diferentes reformas "inconexas" generan deducciones tanto en la cuota como en la base, deducciones que dependen del patrimonio preexistente de quien lo adquiere y que hacen que el impuesto sea "demasiado complejo".
El informe también resalta que las comunidades con una calificación general más baja obtienen puntuaciones desfavorables en la mayoría de los aspectos del índice, en particular en los tres impuestos más significativos: Renta, Patrimonio y Sucesiones.
La Comunidad Valenciana (con 5 puntos) continúa en el decimoctavo lugar, según el IACF, debido a su sistema fiscal gravoso en Sucesiones, Patrimonio, Transmisiones Patrimoniales y AJD, así como a sus bajas calificaciones en todos los componentes del índice. Además, se destaca la necesidad de reformas fiscales significativas en cada una de las áreas evaluadas para mejorar su competitividad fiscal.
En el puesto número diecisiete se sitúa Asturias (5,03 puntos), que desciende debido a la falta de reformas. Durante el año 2023, solo se amplió la deducción para familias numerosas y se introdujo una nueva deducción para descendientes. El estudio también señala la necesidad de una reforma urgente del Impuesto sobre la Renta y, en particular, del Impuesto de Sucesiones, ya que los residentes de esta región son los que más pagan por este impuesto.
Dentro de las comunidades menos competitivas en términos fiscales, se encuentran en los últimos cinco puestos Aragón (5,17 puntos), que ha ascendido al decimosexto lugar tras modificar el Impuesto sobre la Renta, y Extremadura (5,51 puntos), que se mantiene en la decimoquinta posición en 2023 al no haber llevado a cabo ninguna reforma durante el año en curso.
Finalmente, el informe destaca que las mayores fluctuaciones se presentan en la mitad del ranking. Entre ellas, se destaca la Región de Murcia (6,28), que asciende cuatro puestos en el ranking para ubicarse en el sexto lugar, tras haber completado la implementación de la reforma gradual aprobada en 2019, que redujo los impuestos aplicables en todos los niveles de ingresos.
En contraste, Castilla-La Mancha (5,82 puntos) y Cantabria (5,77), a pesar de no haber implementado cambios significativos en el último año, ascienden al undécimo y duodécimo lugar, respectivamente, mientras que Navarra (5,75 puntos) desciende al decimotercer puesto.
El principal declive se registra en Canarias (5,24 puntos), que desciende tres lugares hasta el octavo, mientras que Castilla y León (6,24 puntos) cae del sexto al séptimo puesto. Por otro lado, Andalucía y Murcia mejoran su competitividad fiscal.
Finalmente, el estudio señala que a nivel internacional, al comparar las comunidades españolas con los países europeos, se observa que tanto las comunidades autónomas como las diputaciones vascas tienen unos tipos impositivos en renta, patrimonio y sucesiones y donaciones "muy por encima" de la media de los europeos.