La juventud católica llena la Plaza de Lima para la vigilia con el Papa

La juventud católica llena la Plaza de Lima para la vigilia con el Papa

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Doscientos cuarenta mil peregrinos de España y el extranjero aguardan al Papa León XIV en el primer gran acto multitudinario de su viaje apostólico.

La plaza de Lima de Madrid se transformó este sábado en un mar de jóvenes, familias y peregrinos procedentes de distintos puntos de España e internacionales, congregados para participar en la Vigilia de Oración presidida por el Papa León XIV. Con 240.000 personas inscritas, el acto marcó el inicio de los grandes encuentros multitudinarios del viaje apostólico papal, generando un ambiente de emoción, celebración y expectativa desde las primeras horas de la tarde.

A partir de las 16.45 horas, los accesos comenzaron a abrirse entre carreras de asistentes buscando los mejores lugares, grupos parroquiales identificados con camisetas, banderas españolas y enseñas de países como Colombia o Perú. Los presentes coreaban consignas de apoyo al Pontífice: “Esta es la juventud del Papa”, “Camarero, una de Papa”.

Entre la multitud se encontraban Isabel, Pablo e Inés, tres jóvenes de 20 años miembros de la parroquia San José Obrero de Móstoles. Explicaron que acudían a la vigilia en busca de respuestas y esperaban escuchar un mensaje que conectara con sus preocupaciones personales y espirituales.

“Estoy un poco fría con el tema de Dios y quiero volver a encontrarme con él”, expresó una de ellas. Los tres también confiaban en que León XIV les transmitiera un mensaje de libertad. “No hay que tener miedo a que los jóvenes se muestren como son”, afirmaron con convicción.

Bajo el intenso calor de la tarde, los peregrinos llegaron equipados con sillas, gorras, sombreros, paraguas, abanicos, comida y agua para resistir las largas horas de espera previa a la llegada del Pontífice. La previsión y el entusiasmo caracterizaban a los asistentes.

La Plaza de Lima adquirió progresivamente la apariencia de una gran fiesta juvenil, decorada con carteles elaborados a mano, pancartas de gratitud y mensajes de fe conectados con el lema del viaje apostólico, "Alza la mirada".

El himno oficial de la visita, también denominado "Alza la mirada", resonó a través de la megafonía y fue cantado y bailado por numerosos jóvenes. Conforme avanzaba la tarde, las pantallas distribuidas en el recinto proyectaban testimonios de fe destinados a preparar el encuentro con el Papa.

Aunque los jóvenes constituían el núcleo central de la vigilia, la convocatoria atrajo también a familias completas, niños y personas mayores que deseaban participar en el primer gran encuentro multitudinario de León XIV en Madrid.

Ángela y Carolina, dos amigas sevillanas de 20 años, llegaron tras "muchas horas" de viaje en autobús, pero mostraban entusiasmo y energía ante la proximidad del encuentro papal. “Nos gusta mucho el Papa”, destacaron con satisfacción.

Desde Málaga viajaron también Antonio, Juanmi y Javi, de 24, 24 y 23 años respectivamente, quienes expresaron orgullo por la visita papal a España en los inicios del pontificado de León XIV.

"Esperamos que mande un mensaje de esperanza para los jóvenes que estamos en un momento complicado porque nos prometieron que podríamos formar una familia y tener una vivienda y no podemos", señalaron con preocupación sobre sus perspectivas futuras.

Entre los asistentes estaba Inmaculada, madrileña de 49 años y madre de seis hijos, que acudió a la vigilia para acompañar a su hija Esther, de 19 años, una joven con discapacidad. “Si tuviera que enviarle un mensaje sería: ‘Tengo sed, danos de beber’”, expresó con esperanza.

Mercedes, religiosa madrileña de 40 años, participó en la vigilia acompañada por su parroquia y explicó que esperaba del Pontífice un mensaje capaz de contribuir a “renovar la fe de todos los españoles”.

La organización consideraba la vigilia como uno de los momentos más relevantes de la agenda papal en Madrid. La Plaza de Lima vivía desde la tarde una fusión de fe, entusiasmo juvenil y ambiente festivo, en espera de que León XIV llegara al recinto entre aplausos y cánticos de bienvenida.